terrón


También se encuentra en: Sinónimos.
Búsquedas relacionadas con terrón: terrón de azúcar

terrón

1. s. m. Masa pequeña y suelta de tierra compacta. tormo
2. Masa pequeña y suelta de una sustancia en polvo o granulosa compra el azúcar en terrones.
3. Sustancia residual prensada que queda en los capachos de los molinos de aceite después de exprimida la aceituna.
4. s. m. pl. Hacienda rústica con viñas o tierras de labor.
5. a rapa terrón loc. adv. AGRICULTURA A ras de tierra, a raíz segaron las matas a rapa terrón.

terrón

 
m. Masa pequeña de tierra u otras sustancias.
Orujo que queda en el capacho después de exprimida la aceituna.
pl. Hacienda rústica, tierras labrantías.

terrón

(te'ron)
sustantivo masculino
masa pequeña de una materia que suele encontrarse en estado de pequeñas partículas Antes el azúcar se vendía en terrones con forma de pequeños cubos.
Sinónimos

terrón

sustantivo masculino
Traducciones

terrón

lump, cube, clod

terrón

Kloß

terrón

boule

terrón

SM
1. [de tierra] → clod, lump
2. [de azúcar] → lump
azúcar en terróneslump sugar
3. (= terreno) → field, patch (of land)
destripar terronesto work the land
Ejemplos ?
Entre todos aquellos desperdicios, el ángel señaló los trozos de un tiesto roto; de éste se había desprendido un terrón, con las raíces, de una gran flor silvestre ya seca, que por eso alguien había arrojado a la calleja.
Fijesé ande anda boyando De mi rancho la totora; La correntada traidora Le yevó sin compasión Las paredes de terrón Que eran pa mi como un nido Por la esperanza tejido Con pulmones de ilusión.
Sobre lo que añaden que porque Júpiter tomó y se comió un terrón, ¿qué importa esta necedad para lo que insinúan que los hombres con sus manos cubrieron la semilla en el terrón de la tierra?
El negocio no está en dar tanto piquetaso, sino en arrincar de cada golpe buena pella. Y señalaba el hacinamiento a su lado, donde cada fragmento de terrón era doble de los que hacía caer Raimundo.
Polavieja ha tenido dos acciones brillantes en su traída del gran Cordón de Carlos III al tirano Díaz; justo era que le aplaudieran los que han aplaudido a Bernardo Reyes, asesino de Ramírez Terrón y antes de la matanza de Monterrey.
¡Qué juventud y qué edad madura tan laboriosas y aperreadas las de don Zoilo Terrón! Sin una hora de descanso y recreo, sin un minuto que perteneciese al gusto y al solaz, vivió don Zoilo, no como la ostra -al fin, la ostra no trabaja-, sino como la polilla, que roe y roe y no sale de su rincón, no deja su viga telarañosa, no despliega nunca sus alas, buscando lo que las mariposas: luz, calor solar y entreabiertas flores.
Ahí se apeó don Nicolás Palmerini y alzando un terrón de los que quedaban de las paredes derruidas, lo puso en las manos del gaucho anciano, diciéndole: -«Quiero que por todo mi campo, a medida que se vaya sembrando, caiga en el surco, para mezclarse con la semilla, un poco de esta tierra; creo que por ella será más fértil el suelo, más abundante la mies.
En su concavidad, un niño recién nacido lloraba con desconsuelo, con un vagido amargo, comiéndose de hambre los puños y perneando con desesperación. Me acerqué, habiendo cogido una copa con agua, donde desleí un terrón de azúcar.
Las tres se parecían completamente y la única cosa que las distinguía era que antes de dormirse la mayor había comido un terrón de azúcar, mientras que la segunda había bebido un sorbo de almíbar, y la tercera había tomado una cucharada de miel.
Nosotros los plebeyos; nosotros los andrajosos; nosotros los hambrientos; los que no tenemos un terrón donde reclinar la cabeza; los que vivimos atormentados por la incertidumbre del pan de mañana para nuestras compañeras y nuestros hijos; los que, llegados a viejos, somos despedidos ignominiosamente porque ya no podemos trabajar, toca a nosotros hacer esfuerzos poderosos, sacrificios mil para destruir hasta sus cimientos el edificio de la vieja sociedad, que ha sido hasta aquí una madre cariñosa para los ricos y los malvados, y una madrastra huraña para los que trabajan y son buenos.
Presidía nuestra Aspasia, quien a la sazón se entretenía en chupar como niña golosa un terrón de azúcar húmedo, blanco entre las yemas sonrosadas.
Dio tres vueltas al galope, tan rápido como el relámpago, y a la tercera se detuvo de repente; al mismo tiempo se oyó un espantoso ruido: un terrón de tierra saltó como una bomba por encima del palacio, y salió al mismo tiempo un juego de agua tan alto como un hombre a caballo y tan puro como el cristal.