tener que

Traducciones

tener que

must, have to, haveto, oughtto, should, to have to, have, supposed to

tener que

dovere

tener que

muset

tener que

være nødt til

tener que

müssen

tener que

täytyä

tener que

devoir

tener que

morati

tener que

・・・しなければならない

tener que

...해야만 하다

tener que

moeten

tener que

tener que

musieć

tener que

ter de, ter que

tener que

vara tvungen

tener que

ต้อง

tener que

phải

tener que

不得不
Ejemplos ?
En virtud de sus funciones, y sin tener que presentar plenos poderes, se considerará que representan a su Estado: a) los Jefes de Estado, Jefes de Gobierno y Ministros de relaciones exteriores, para la ejecución de todos los actos relativos a la celebración de un tratado; b) los Jefes de misión diplomáticas, para la adopción del texto de un tratado entre el Estado acreditante y el Estado ante el cual se encuentran acreditados; c) los representantes acreditados por los Estados ante una conferencia internacional o ante una organización internacional o uno de sus órganos, para la adopción del texto de un tratado en tal conferencia.
-Y no es pa menos, marecita; ese hombre me es simpático y me esazona tener que darle el mal rato que le voy a tener que dar esta noche contra to el torrente de mi gusto.
Y la hombrá más grande que yo conozco del Niño es una de ésas que usté dice; una en que el hombre tuvo que darse la mar de contravapor pa no tener que buscarse una ruina.
Muchos hombres, por haber perdido a sus amigos, sus mujeres y sus hijos, han descendido voluntariamente a los infiernos conducidos por la sola esperanza de volver a ver a los que habían perdido y vivir con ellos, y un hombre que ama de verdad la sabiduría y tiene la firme esperanza de encontrarla en los infiernos, ¿se disgustará por tener que morir y no irá gozoso a los parajes donde disfrutará de lo que ama?
-Sus diré; a mí la cara de la Rosarillo me marnetiza, pero me desmarnetizo cuando veo lo alegre de ojos que es con toitos los hombres de güen ver y de güen empaque, y me pongo a echar la cuenta de los guantazos que voy a tener que dar por mor de ella y ná que me parece a mí que si me caso con ella se me va a gastar el pulpejo.
Porque ésos tiéen la condinga en el velo del paladar, y como ellos saben que el que lleva la bandera con los del Altozano es el Maroto, pos velay tú, no hay nadie que se atermine a dicirle ni pío. Y lo que yo te digo que como Dios no lo remedie, voy a tener que cerrar o traspasar el establecimiento.
a tener que comer, que le asistía, con sujeción al artículo 10 del Convenio de Vergara, y, cuando ya no le quedó más que decir y comenzó a abanicarse en señal de tregua, apoderóse de la palabra el Marqués de los Tomillares y habló en los términos siguientes: (Pero bueno será que vaya también por separado su interesante relación, modelo de análisis expositivo que podrá figurar en la Sección Vigésima de sus obras: Cosas de mis parientes, amigos y servidores).
Y de un modo tan agresivo hubieron de mirarse los dos viejos, que comprendiendo yo que en breve íbamos a tener que tocar el pito de carretilla, dejé el burlaero desde el cual sin ser visto acababa de oír el pintoresco diálogo, y colocándome entre ambos respetables contendientes, exclamé con voz la más ronca de mi reducido repertorio: -Vamos a ver si tenemos una miajita de quinqué y otra miajita de miramiento y otra miajita de lo que Dios manda y reparte.
Al aparecer, media hora más tarde, el sacerdote en la estancia, un silencio solemne imperó en ella; sólo se oía el estertor de la moribunda; ésta miraba con expresión de terror a don Leovigildo, que habituado a aquellas tristes escenas y a tener que poner un consuelo en todo el que se disponía a atravesar los aterradores umbrales, la contemplaba con serena expresión llena de amor y de dulcedumbre.
Dentro había dos personas, un hombre joven y guapo y una hermosísima muchacha; sentados uno junto al otro, deseaban no tener que separarse en toda la eternidad; se querían con toda el alma, mucho más de lo que el mejor de los hijos pueda querer a su madre y a su padre.
Debemos tener sumo cuidado de no cometer ninguna falta contra los dioses, por temor a tener que sufrir una segunda división y tener que ser como las figuras representadas de perfil en los bajorrelieves que no tienen más que media cara o como dados cortados en dos.
En efecto, Simmias y tú, Cebes, si yo no creyera encontrar en la otra vida dioses tan buenos y tan sabios y hombres mejores que los de aquí abajo, sería muy injusto si no me afligiera tener que morir.