Ejemplos ?
Y no los hechos impíos de los falaces hombres a los celestiales placen, lo cual tú olvidas y, pobre de mí, me abandonas en mis males. Ahay, ¿qué han de hacer, di, los hombres, o en quién han de tener fe?
14ª Dado que sea mucha verdad que ninguno se puede salvar sin ser predestinado y sin tener fe y gracia, es mucho de advertir en el modo de hablar y comunicar de todas ellas.
Sufrió la ostra, como tú sufres; pero tuvo perseverancia en el padecer, y el grano de arena se ha convertido en esa hermosa perla, que con tener origen tan humilde, está destinada a ser la admiración de los poderosos y del vulgo. Tú aventajas a la ostra porque estás dotado de inteligencia, lo que te permite tener fe, a más de perseverancia.
Pronto supo el zorro viejo que se le había establecido una competencia, y a pesar de que el negocio daba para dos, no dejó de fulminar a los herejes bastante atrevidos para no dar exclusiva preferencia al único ser divino en quien se pudiera tener fe, decía..., el de las hojas de tuna, por supuesto.
No enajenará su conciencia libre ni su amor a la justicia; no desmayará en su tarea por continuar la obra gigantesca que viene construyéndose desde Hidalgo, y en la que han sido ejemplares adalides, entre otros, Morelos, Juárez, Madero, Zapata y Carranza. Si no tuviéramos plena confianza en nuestra juventud, no podríamos tener fe en México y en su destino.
Por esta experiencia puedo afirmar, ahora con mayor convencimiento, que se puede tener fe en el futuro de México porque sus jóvenes hoy se preparan mejor y encauzan solidariamente su justificada rebeldía y su inconformidad creadora para eliminar el atraso y la explotación.
Es preciso tener fe para imaginarse que no se quemará uno en el fuego y que no se ahogará en el agua, a menos que se recurra a algún subterfugio fundado aun sobre alguna otra ley natural.
A sus solas, acompañado por el discreto cuchicheo de las hojas de los árboles, que la luna plateaba, y que la brisa removía, osaba el pobre Ventura tener fe en su alma de artista.
66.- Y del Imân consisten en tener fe en Alá, Sus ángeles, Sus Libros, Sus Profetas, en el Día Final, en lo agradable y desagradable del Destino, tanto lo dulce como lo amargo proviene de Alá.
Precisamente por esta experiencia dolorosa comprendemos y respetamos los intentos de otros pueblos para resolver, por vía propia, sus problemas materiales y espirituales, aun cuando no coincidamos con los caminos y los métodos elegidos." Terminé firmando: "Debemos tener fe - lo repetiremos cuantas veces sea necesario - en que los hombres si somos capaces de entendernos unos con los otros...
Seguramente nada podría quebrantar a un gobierno basado en el derecho divino si los hombres tuviesen fe en esta teoría. Por desgracia, han dejado por completo de tener fe en ella.
El reverendo, que notó la fatal impresión que sus palabras habían producido, se apresuró a rectificar: «Pero Dios es grande, omnipotente y misericordioso, hijos míos, y en él espero que con su ayuda soberana y vuestras felices disposiciones llegaréis a tener fe y a ser todos sin excepción buenos, muy buenos ladrones».