Ejemplos ?
Y no sé cómo hubiera podido tener la menor idea, pues para mí era todavía un misterio. Cambié la conversación y puse a míster Dick sobre el tapete.
Aunque era día claro, las seis de la tarde en abril, las ventanas estaban cerradas herméticamente, y la habitación, revestida de paños negros, la alumbraban cirios en candeleros de plata. Ante una mesita con tapete de raso negro vi sentada a la bruja.
---- Después de Bahía Magdalena, El Chamizal y los inolvidables fondos piadosos, viene rodando sobre el tapete de los tratados amistosos el Valle de Imperial de la Baja California.
Tu campo es un tapete, tus bosques son macetas, tus flores, inodoras, tus cefirillos, hielan; de trapo son tus ninfas, tus pastores, horteras, gorriones tus jilgueros; y tu cascada horrenda, del carcomido techo que a tu numen alberga, por más que la levantes es húmeda gotera.
Es el hombre quien despierta nuestra cu- riosidad ¿Quién fué ese Gregorio López, colombroño del afamado jurista comentador de las Partidas f ¿Fué, realmente, como muchos opinan, un hombre nacido para ser monarca legítimo de España y de las Indias, y que prefirió á tan humana grandeza la existencia del sabio y del eremita, alcanzando á morir, en América, en olor de santidad? Tal es el tema que ponemos sobre el tapete de la discu- sión, principiando por dar rapidísima idea del personaje.
Y dicho esto, convulso, descompuesto, jadeante, rendido por el supremo esfuerzo que hubo de hacer para ponerle bridas a su cólera, salió del hondilón del Tapete deseando tropezarse con alguno en quien poder saciar la ira que se le retorcía en el corazón como una serpiente de fuego.
El capitán recorrió rápidamente los rincones de su memoria, sin encontrar ni joya ni nada que valiera un ardite; pero seducido cada vez más por la irradiación del carbunclo, arrebató los dados y sacudiéndolos con mano febril, los arrojó sobre el verde tapete.
En cuanto a Antonio Izquieta, don Lesmes lo desvalijó en un par de horas de una suma morrocotuda; y por primera vez en su vida tuvo que retirarse sin blanca del tapete, mohíno y mal pergeñado.
Su recreación dominical consistía en leer -mientras su padre hacía solitarios sobre el desteñido tapete de la mesa- cuadernos de folletines franceses, todos sucios y destrozados, recortados de este y aquel periódico, cosidos de cualquier manera por no gastar en encuadernación y, a lo mejor, faltosos del primer capítulo o del desenlace.
Cuando la familia regresaba de dar el pésame, por supuesto que ponían sobre el tapete a la viuda y a la concurrencia, y cortaban las muchachas, con la tijera que Dios les dio, unos sayos primorosos.
La habitación estaba amueblada a la antigua, y todo estaba lleno de polvo; el tapete verde de la mesa había perdido el color y estaba arrugado y pálido como un mendigo viejo.
Leete sobre el efecto del plan de eximir a las personas de su servicio a la nación después de la edad de cuarenta y cinco años, un punto puesto sobre el tapete por su explicación acerca de cómo participan los ciudadanos retirados en el gobierno.