tamaño natural

Traducciones

tamaño natural

grandezza naturale
Ejemplos ?
Y, caso raro, aquellos objetos con los que él había jugado por la mañana, eran de tamaño natural y todos habían adquirido movimiento.
Con respecto al tipo de cara tiene semejanza con las recién reseñadas. Tratase de una figura de tamaño natural y desmesurada cabeza.
Si las botas que llevaba entonces pudieran comparecer para compararlas con el tamaño natural de mis pies, probarían de la manera más conmovedora el estado de mi corazón.
Finalmente, Juana era un ídolo para sus padres, una especie de adorada nieta para su confesor, y una buena muchacha (de quien nunca se había murmurado) para la vecindad y para el público. Ahí tenéis retratada de cuerpo entero y de tamaño natural a la mujer que se encontró el librito de memorias.
Uno de ellos iluminaba el cuadro, y Gustavo pudo ver que representaba el retrato de cuerpo entero y de tamaño natural de una mujer.
Nos referimos al Nacimiento de Belén, con los sagrados consortes, de medio cuerpo, en tamaño natural, pintados con tonos claros, casi sin sombreado, a ambos lados del niño.
La corriente representación onírica visual de nuestros pensamientos presenta imágenes que nos dan la impresión de ser de tamaño natural.
Manuel Bautista Pérez, y hasta cien compatriotas de éste en escaños, escuchando con reverente silencio el discurso que les dirigía Pérez y cuyos conceptos no alcanzaba a percibir con claridad el espía. Frente al dosel y entre blandones de cera había un hermoso crucifijo de tamaño natural.
Ni había ningún tipo de señal o letrero en la fachada del edificio para indicar el carácter de los asuntos a los cuales se procedía allí dentro, sino en su lugar, sobre el portal, sobresaliendo de la fachada del edificio, un majestuoso estatuario de tamaño natural, cuya figura central era una alegoría femenina de la Abundancia, con su cornucopia.
Alentado con los elogios, Gavilán se consagró a hacer imágenes de tamaño natural, no sólo en madera, sino en piedra de Huamanga, algunas de las cuales existen en diversas iglesias de Lima.
Sobre el segundo escalón del Trono estaba el reclinatorio de la Infanta, con su cojín de tisú de plata; y más abajo, fuera del dosel, el asiento del Nuncio Pontificio, único dignatario que tenía el derecho de estar sentado en presencia del Rey. En la pared frente al trono pendía un retrato, en tamaño natural, de Carlos V en traje de caza, acompañado de su gran mastín.
Acabamos de encontrarla hoy. Es de tamaño natural y ¡el doble de espontánea! --¡Siempre creí que se trataba de un monstruo fabuloso!