Ejemplos ?
Se hubiera dicho rostros calizos de leprosos de los antiguos lazaretos; y sus manos enguantadas de negro erigían un largo tallo de lis negro de pálidas hojas, y sus capuchas, como la de Dante, estaban coronadas de flores de lis negras.
Una profunda inquietud enseñoreábase de su corazón, y un vago remordimiento de su conciencia; la tardanza de Joseíto habíale robado las escasas horas de reposo que la tos le concedía, al recordar el despecho de su hombre por no poder tenerla como a la flor en el tallo, y el juramento que le hiciera recientemente de satisfacer en breve plazo el capricho suyo que ella había cometido la torpeza de revelarle un día en que un ala del corazón hubiera dado por haber podido eclipsar con su lujo el de su vanidosa rival.
La fuerza de las cosas la trae y la impone en todas las conciencias que se abren a la reflexión. Cuaja y grana su futuro la nueva semilla cuando apenas si el tallo salía a luz.
Los agentes exteriores ha que he aludido, ejercen entretanto su influencia categórica en 1824 y en 1825; ya es todo, tallo pujante, flor y fruto; desembarco de los Treinta y Tres, Declaratoria de la Florida, Rincón, Sarandí, Santa Teresa… : II Por la absoluta independencia, único medio cierto de alcanzar su libertad, van a luchar los orientales en 1825.
Este hilo conductor del poblamiento: las luchas y las movilizaciones populares de la "historia sumergida de La Pampa", ejemplificadas por la huelga agraria de 1910 la masacre de Jacinto Arauz, motivo a Mirta Maraschio, actriz, a realizar la adaptacion del cuento de Jorge Etchenique "Rojo mujer", en el monologo "Flores rojas hasta el tallo".
Huyó Guillermo; María abrió la caja al otro día, a solas en su alcoba, y vio dentro... una rosa de oro con piedras preciosas en los pétalos, como gotas de rocío, y con tallo de oro macizo también.
La formación de trigos resistentes y las variedades de tallo corto han determinado que de 1 300 000 toneladas producidas en 1958, se pase a 2.000,000 en la última cosecha.
Y transigía con él, y procuraba engañarle con oropel que añadía al oro fino de su ingenio; y como unas veces le aplaudían el oro y le silbaban el oropel, y otras veces al revés, y otras se lo silbaban todo por igual, o todo se lo aplaudían, insistía, desorientado, en su afán de vencer; pero daba mil tropiezos en aquella guerra indigna de su mérito, y a los estrenos iba a ciegas siempre, esperando el tallo como si fuese la bola de una ruleta que no se sabe dónde va a parar.
Además de los representantes del sexo viril, no el mas débil dejaba de tener allí representación valiosísima, y sentadas, acá y acullá también, sobre el mal empedrado suelo, lucían sus haraposas vestiduras de colores, si vivos un tiempo, ya un tantico apagados por antiguas suciedades; los semblantes renegridos, algunos de gracioso perfil y ojos magníficos; los pies descalzos y el principio de la pantorrilla curtidos por la intemperie y el pelo sucio y aceitoso, cayéndole sobre la nuca en enorme castaña, engalanado con alguna flor de tallo larguísimo y de perfumado broche.
Y mientras ella sollozaba en un sillón del gabinete y la caritativa señora se daba a todos los demonios, el cojito, con el mismo traje con que le hallara el caritativo señor, durmiendo a la intemperie, llegaba a un solar, hecho casino por la muchachil golfería, y acercándose a un corro, donde una docena de hamponcillos jugaban a las cartas, gritaba triunfalmente: -Esta tarde soy yo el banquero. Tallo veinticinco pesetas.
"Todo está de rodillas y en el polvo las frentes; mi vida es la amapola pasional, y su tallo doblégase efusivo para morir debajo de tus ruedas".
-Llámase mona a una gran bolsa o protuberancia que sale a algunos maíces en el tallo, y que después de seca se convierte en un depósito de polvo negro y pegajoso; bolsa que suelen guardar cuidadosamente los aldeanos al coger el maíz, para untar con ella en la deshoja la cara del más cercano, cuando más descuidado esté.