talle


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talle

(Del fr. taille.)
1. s. m. ANATOMÍA Estrechamiento del cuerpo humano que separa el pecho del vientre. cintura
2. INDUMENTARIA Y MODA Parte de una prenda de vestir correspondiente a la cintura del cuerpo humano tendré que estrechar el talle de la falda porque se me cae.
3. Forma del cuerpo de una persona tiene un talle esbelto. figura
4. Traza o apariencia de una cosa no me gusta el talle que está tomando el asunto. aspecto
5. INDUMENTARIA Y MODA Medida que se toma para hacer una prenda de vestir y que comprende la parte que va desde el cuello a la cintura.
6. INDUMENTARIA Y MODA Forma que se da a una prenda de vestir cortándola para ajustarla al cuerpo. entallar
7. largo de talle loc. adj. Se aplica a la cantidad de ciertas cosas, cuando superan el término que se dice tenía cincuenta años largos de talle.

talle

 
m. Disposición del cuerpo humano.
Cintura y parte del vestido que le corresponde.
Forma que se da al vestido, cortándolo y proporcionándolo al cuerpo.
fig.Traza, apariencia.

talle

('taʎe)
sustantivo masculino
1. anatomía cintura del cuerpo humano Tiene setenta y cinco centímetros de talle.
2. ropa parte de una prenda de vestir que cubre la cintura El talle del vestido es muy apretado.
3. figura y proporción del cuerpo humano un talle esbelto
4. medida convencional para la fabricación y venta de prendas de vestir un pantalón de talle treinta y ocho
Sinónimos

talle

sustantivo masculino
Traducciones

talle

Taille

talle

taille

talle

cintura

talle

الخصر

talle

taljen

talle

המותניים

talle

talle

허리

talle

เอว

talle

SM
1. (= cintura) → waist
un vestido de talle bajoa dress with a low waist
talle de avispawasp waist
2. (= medidas) → waist and chest measurements pl; (= talla) → size, fitting
3. (= tipo) [de mujer] → figure; [de hombre] → build, physique
de talle esbeltoslim
tiene buen talleshe has a good figure
4. (= aspecto) → look, appearance; (= contorno) → outline
5. (CAm, Cono Sur) (= corpiño) → bodice
Ejemplos ?
le conozco; en aquel tiempo, aunque muy joven, no parecía mal; hoy debe ser adulto y bien formado. —Ahora mismo, dijo, vas a juzgar de su talle y disposición.
—Sabe que obtuve del Rey la orden para que le fusile Lizárraga. Fray Ambrosio enderezó su talle encorvado de gigante: —¡Mal hecho!
ANARDA. ¡Ah caballero! HERNANDO. (Ap.¿Si a mí caballero me llamó? ¿tan buen talle tengo yo?) ¿Es a mí, señora? ANARDA. Sí. HERNANDO .
-¿Pos qué diba a jacer el hombre?, salir dando volteretas por la umbría, y tan y mientras el Mulete montó en su jaco, cogió a la Niña, que se dejó coger por el talle, y endispués de colocársela a la grupa, pos ná, picó espuela el gachó, y que te alivies, moreno...!
Y yo las estaba viendo mientras la lluvia caía sin cesar, de pie yo con mi cubo de basura. Alguien me cogió por el talle... -Pero tú le propinaste un buen bofetón, muy sonoro por cierto.
420 que aun no le debió lo bello la atención de despreciarlo; que como en un hombre está lo hermoso como sobrado, es bueno para tenerlo y mal para ostentarlo. Era el talle como suyo, que aquel talle y aquel garbo, aunque la Naturaleza a otro dispusiera darlo, ..
Fray Ambrosio le recibió inclinando el aventajado talle, con extremos de burla, y su cabeza siempre temblona pareció que iba a desprenderse de los hombros: —¡Bien venido, ignorado y excelso capitán!
El tal niño es educado, no por una nodriza de bajo nacimiento, sino por los más virtuosos eunucos de la corte, que tienen cuidado de formar y amoldar su cuerpo para que tenga el talle más hermoso posible, y cuyo empleo da una consideración muy alta.
En los salones de baile, los instrumentos de metal rugían la matchicha y a su ritmo vivaz y canallesco desfilaban las parejas, arrastrando los pies sobre el entarimado, estrechamente enlazadas por el talle, rojas las mejillas, sudorosas las frentes, y en los ojos un apetito animal de vivir y de gozar, un hambre feroz de placeres.
¡Por eso en esta noche, mientras pasa la fiesta y en la última uva libo la última gota del año que se aleja, pienso en que tienes todavía, madre, retazos de carbón en la cabeza, y ojos tan bellos que por mí regaron su clara pleamar en tus ojeras, y manos pulcras, y esbeltez de talle, donde hay la gracia de la espiga nueva; que eres hermosa, madre, todavía, y yo estoy loco por estar de vuelta, porque tú eres la Gloria de mis años y no quiero volver cuando estés vieja!...
La monja me clavó los ojos, que bajo los párpados llenos de arrugas fulguraban apasionados y violentos: —A una niña que es un ángel, sí ¡Comprendiendo que por su buen talle ya no puede hacer conquistas, finge usted una melancolía varonil que mueve a lástima el corazón!
Cerrada ya la noche, y a continuación de fuertes aldabonazos que resonaron en toda la casa, la solterona entró algo asustada: —¡Señor Marqués, aquí le buscan! Un hombre de aventajado talle, con la frente vendada y el tabardo sobre los hombros, se destacaba en la puerta de mi alcoba.