tafetán


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tafetán

(Del cat. tafetà < ár. taftah.)
1. s. m. TEXTIL Uno de los tres ligamentos fundamentales, en la industria textil.
2. TEXTIL Tela delgada de seda, muy tupida la camisa es de tafetán azul.
3. s. m. pl. INDUMENTARIA Y MODA Galas de mujer.
4. tafetán de heridas o inglés El que está cubierto por una cara de una sustancia aglutinante, empleado para cubrir heridas pequeñas.

tafetán

 
m. Tela delgada de seda, muy tupida.
En el arte de tejer, uno de los tres ligamentos fundamentales.
tafetán inglés o de heridas El preparado con cola de pescado por una cara y que se emplea como aglutinante para cubrir y juntar los bordes de las heridas.
pl. fig.Banderas.
Galas de mujer.
Traducciones

tafetán

тафта

tafetán

taffeta

tafetán

taffettà

tafetán

SM
1. (= tela) → taffeta
2. (tb tafetán adhesivo, tafetán inglés) → sticking plaster, Band-Aid ® (EEUU)
3. tafetanes (= banderas) → flags; (= galas) → frills, buttons and bows
Ejemplos ?
Y seguido de doscientos ochenta bandoleros, que él llamaba sus maratones (1), cometió inauditos crímenes en la isla de Mar- garita, en Valencia y otros pueblos de Venezuela, que entregó al incendio y al saqueo de los desalmados que lo acompañaban. La bandera de Lope de Aguirre era de tafetán negro con dos espadas rojas en cruz.
Su corta peluca, que apenas cubría su cuello, terminaba en dos bucles pegados que soportaban sus grandes orejas, de un rojo vivo, e iba a perderse en un amplio tafetán negro que se desplegaba aquí y allá en su espalda y dejaba ver el broche de plata que sujetaba su lazo.
Añadió su merced que aquello era una indecencia sin nombre, y que para ponerle coto á tiempo, antes que, alentándose con la impunidad ó desentendencia de los oficiales de justicia, llevaran el desacato y el insulto a personas de calidad, había echado guante á los turbulentos, empezando por el cabecilla que era un chileno, mocetón de veinticinco años, el cual iba, a caballo, batiendo una bandera de tafetán colorado, enarbolada en la punta de una caña de dos varas de largo.
Si quieres ser famoso médico, lo primero linda mula, sortijón de esmeralda en el pulgar, guantes doblados, ropilla larga y en verano sombrerazo de tafetán.
Las declaraciones de los muchachos (que casi todos tenían apodo como Misturita, Pedro el Malo, Mascacoca, y Corcobita) parecen cortadas por un patrón. Todos creyeron que el hombre de a caballo, que enarbolaba la bandera de tafetán.
Sus ojos, negros y duros, parpadearon un momento; volviose hacia el interior del coche, y ordenó: -Baja. Un crujir de seda, un espejear de reflejos de tafetán tornasol, el avance de un pie breve, de un chapín aristocrático...
Venía cubierto el rostro con un tafetán carmesí; por las gargantas de los pies, que se descubrían, parecían dos carcajes (que así se llaman las manillas en arábigo), al parecer de puro oro; y en los brazos, que asimismo por una camisa de cendal delgado se descubrían o traslucían, traía otros carcajes de oro sembrados de muchas perlas; en resolución, en cuanto el traje, ella venía rica y gallardamente aderezada.
Lo primero que hicieron fue barrenar el torno para ver al músico, el cual no estaba ya en hábitos de pobre, sino con unos calzones grandes de tafetán leonado, anchos a la marineresca; un jubón de lo mismo con trencillas de oro, y una montera de raso de la misma color, con cuello almidonado con grandes puntas y encaje; que de todo vino proveído en las alforjas, imaginando que se había de ver en ocasión que le conviniese mudar de traje.
A la postre de todos salieron el padre y madre de Halima, y sus dos sobrinos, todos, como está dicho, vestidos a la turquesca; hizo fin y remate la hermosa Leonisa, cubierto el rostro con un tafetán carmesí.
Rompí la funda y lo extraje. Era una figura extraña, un muñeco de tela envuelto en un retazo de tafetán encarnado. No pudiendo verlo bien a causa de la oscuridad del cuarto, alumbrado solo por una lámpara, guardelo en el bolsillo y no pensé en él.
La Alameda entonces sería cual una especie de jardín de encantamiento con tanto brial de brocado, con tanto manto de tafetán de Florencia, con tanto encaje de Flandes, con tantas plumas y sombrerillos, con tantas ropillas de varios y risueños terciopelos o de espléndidos y brillantes rasos, con tantas calzas de diferentes colores, con tantas capas bordadas.
Dicho sobretodo se abrochaba en el pecho y en los faldones, como todos los uniformes, era de satén rosa forrado de tafetán blanco, las solapas y bocamangas eran de satén blanco también, y debajo había una especie de chaqueta corta o chaleco y los calzones igualmente de satén blanco.