sumiso

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sumiso, a

(Del lat. submissus .)
1. adj. Que se somete a la voluntad de otras personas le critican por ser sumiso con su jefe. subordinado insumiso
2. Que ha sido dominado o subyugado el ejército sumiso avanzaba cabizbajo. rendido

sumiso, -sa

 
adj. Obediente, subordinado.
Rendido, subyugado.

sumiso, -sa

(su'miso, -sa)
abreviación
1. persona rebelde que se deja dominar por otra o por una circunstancia sin resistirse un empleado sumiso
2. que implica sumisión Su carácter sumiso hace que no le tomen en cuenta.

sumiso, -sa

(su'miso, -sa)
abreviación
1. rebelde que se deja dominar por otras personas empleados sumisos a la voluntad del jefe
2. que implica sumisión El amor por su esposa es totalmente sumiso.

sumiso, -sa

(su'miso, -sa)
abreviación
1. persona rebelde que se deja dominar por otra o por una circunstancia sin resistirse un empleado sumiso
2. que implica sumisión Su carácter sumiso hace que no le tomen en cuenta.

sumiso, -sa

(su'miso, -sa)
abreviación
1. rebelde que se deja dominar por otras personas empleados sumisos a la voluntad del jefe
2. que implica sumisión El amor por su esposa es totalmente sumiso.
Traducciones

sumiso

ADJ (= dócil) → submissive; (= que no se resiste) → unresisting; (= que no se queja) → uncomplaining
Ejemplos ?
Un crujir de seda, un espejear de reflejos de tafetán tornasol, el avance de un pie breve, de un chapín aristocrático... La mujer brincó ligeramente, con graciosa agilidad de paloma que se posa, y, sumisa y callada, esperó nuevo mandato.
Vos madre, mal advertida, me claváis reja y balcón; clavad, madre, norabuena, mas de esto os aviso yo: cada clavo que claváis es una flecha de amor, que de par en par me pasa las puertas del corazón. Yo os obedezco sumisa, y no me asomo al balcón: «¿Qué no hable?» --Yo no hablo.
Dios se lo perdone. Luisa tenía los cuatro mil reales en la mano, era tímida, era sumisa a su marido, pero era aún más caritativa.
Y ella respondió: Huyo de delante de Sarai, mi señora. 9 Y díjole el ángel de Jehová: Vuélvete á tu señora, y ponte sumisa bajo de su mano.
Considerando: Que Hugo Chávez Frías y su Gobierno mediatizando y controlando la autonomía del poder electoral, en violación al artículo 294 de la Constitución de 1999 y a los convenios internacionales ratificados en el marco de la OIT pretendió desconocer las legítimas autoridades sindicales del país, para imponer una falsa representación obrera sumisa a sus intereses en franca violación del ordenamiento jurídico nacional y de los acuerdos internacionales que regulan la materia.
Dé a la rebelión castigo quien tema por su poder; no yo, que al anochecer huir pensaba contigo. Poca gente, pero brava, que al marchar nos protegiera, sumisa mi voz espera escondida en la alcazaba.
Mamerto, el maestrescuela, hombre listo, al ver oveja tan sumisa y de tantos posibles, le llamaba para sus adentros «el Toisón de Oro».
-Voy a poner al desnudo ante vosotros -dijo con voz modesta, sumisa y tierna- todo lo que ha llenado mi corazón desde que me casé.
-dijo con voz sumisa- ¡no soy yo quien tiene derecho a sublevarse contra el crimen, yo, sobre cuya cabeza pesan los de mi familia!...
Desde las cúspides de sierras milenarias que la rodean, eternas serpientes asoleadas tragándose su propia cola, alcahuetas de volcánicos amoríos petrificados al fluir de las edades, se contempla sumisa, ensimismada, condescendiente y colorida; como complaciente trabajadora sexual en plena labor satisfactoria que se hunde de tantas movidas dentro de su hoya.
Por esto la huia, teniéndole mucho miedo, porque, a pesar de su dulzura de gatita cariñosa y sumisa, acababa siempre por imponer su voluntad.
El tiempo pasaba; don Pedro seguía cumpliendo regularmente con sus obligaciones; y cuando, por la mañana, después de haber atado en el palenque su caballo, bien rasqueteado y con la crin cuidadosamente tusada, se venía -caminando, al parecer, ligero, pero a pasitos tan cortos y menudos que su apuro era más ficticio que real- a saludar al patrón, con afectuosa humildad, su cara, de facciones distinguidas, realzadas por un cuadro de pelo negro ondulado y de barba toda rizada, recordaba esos hermosos tipos semíticos, cuya sumisa gravedad deja traslucir en los ojos, a la vez serios y risueños, algo como cierto desprecio burlón para la humanidad en general y para el interlocutor en particular.