Ejemplos ?
El padre Noé embarcó en el arca todo linaje de alimañas y sabandijas ponzoñosas; pero se cuidó mucho de no embarcar suegra. ¿Tienen ustedes la bondad de decirme de dónde diablos han salido después las suegras?
Hay que añadir gente elegante presurosa por comprar una propiedad cuyo precio sobrepasa sus posibilidades, pero que consideran lógica y fríamente el tiempo de vida que les queda a sus padres o a sus suegras, octogenarias o septuagenarias diciendo: «Antes de tres años heredaré seguramente, y entonces...» Un asesino nos desagrada menos que un espía.
Seguíanse luego demandadores haciendo labor, con diferentes sayos, y de las ánimas había muchos, porque piden para sí mismos y consumen ellos con vino cuanto les dan. Había madres postizas y trastenderas de sus sobrinas, y suegras de sus nueras por mascarones alrededor.
Tomillo y Rosalía (Gimiendo.) ¡Válgame Dios!… Tomillo Vos que tenéis ungüentos para mil cosas, y polvos que hacen curas maravillosas, por Dios, señora Bruja, dadnos un unto, que el pecho de las suegras ablande al punto.
Todos Ésta es la jota de mi país, que a todas horas me gusta oír; sigue con ella y ya verás, al fin y al cabo te alegrarás. Hablado sobre la música Tomillo ¡Viva la alegría y vivan las suegras!
No ocurrió la menor pelotera en los matrimonios y, lo que es verdaderamente milagroso, se les endulzó la ponzoña a las serpientes de cascabel que un naturalista llama suegras y cuñadas.
Los abogados y escribanos se concertaron para embrollar pleitos; los médicos y boticarios celebraron acuerdo para subir el precio del aqua fontis; las suegras se propusieron sacarles los ojos a los yernos; las mujeres se tornaron pedigüeñas y antojadizas de joyas y trajes de terciopelo; los hombres serios hablaron de club y de bochinche; y para decirlo de una vez, hasta los municipales vociferaron sobre la necesidad de imponer al prójimo contribución de diez centavos por cada estornudo.
¡Fuego y más fuego ::Después de una meta y saca ::no hay vuelve luego Nada ha hecho más antipáticas a suegras y cuñadas que el prurito de entrometerse en las acciones todas del marido de la hija o hermana.
Una familia negra, que vino de San Lorenzo, se organiza algo distinto de la familia mestiza que vino de Loja, Bolívar o Manabí, en tanto que las familias que han nacido en Bastión combinan tradiciones de la tierra de sus padres con los usos de la ciudad. En algunos grupos es común la familia extensa, es decir la pareja, sus hijos, suegras, suegros, tíos y cuñados.
¡Qué agrio logro! Ahora resulta que hay ogros más ogros que los peores ogros: las suegras ogresas. Y es que, como en las selvas ha triunfado la liberación de las ogras, los ogros han tenido que bajar su estatura.
Debo advertir que este es el tratamiento que se da, entre la gente del pueblo de este país, por los yernos y nueras, a las suegras.
Yo no quiero tomar mi matrimonio con mis manos, ni estoy cansado de mí ni enfadado con mis vicios; no quiero dar picón al diablo con vuesa merced. Maride por otra parte; que yo he determinado morir ermitaño de mi rincón, donde son más apacibles telarañas que suegras.