sudoroso

(redireccionado de sudorosos)

sudoroso, a

1. adj. Que está sudando mucho después de jugar el partido llegó a casa sudoroso. sudoso
2. Que suda con facilidad. sudoriento

sudoroso, -sa

 
adj. Que está sudando mucho.
Muy propenso a sudar.

sudoroso, -sa

(suðo'ɾoso, -sa)
abreviación
que suda mucho o es propenso a sudar pies sudorosos
Traducciones

sudoroso

sweaty

sudoroso

sudaticcio

sudoroso

ADJ sudoriento ADJ sudoso ADJsweaty
trabajo sudorosothirsty work

sudoroso-a

a. perspiring, sweaty.

sudoroso -sa

adj sweaty
Ejemplos ?
A mi mente volverán las ceibas con sus testigos mágicos y los cipreces sudorosos riendo al final de los engarces y tantas lunas de sangre compartidas pasearán sus timideces descubiertas por el fanum sacro de su sed.
Las antiguas formaciones interminables, los amontonamientos sudorosos, el griterío de quienes acudían a las ventanillas para arreglar sus asuntos y no eran atendidos, habían quedado olvidados.
705 He aquí que igual que una nave con su antepuesto espolón lanzada surca las aguas, de los jóvenes por los sudorosos brazos movida...
Insensibles al tórrido sol los broncíneos cuerpos sudorosos, apenas cubiertos por unos mugrientos pantalones remangados a los muslos, alternativamente afincan en el limo del cauce largas palancas cuyos cabos superiores sujetan contra los duros cojinetes de los robustos pectorales y encorvados por el esfuerzo le dan impulso a la embarcación, pasándosela bajo los pies de proa a popa, con pausados pasos laboriosos, como si marcharan por ella.
La soledad del artista es una hambre trapecista que nos mece hasta marearnos con murmullos promisorios de esperada entrega y al final de los orgasmos, sudorosos espasmos de la muerte, se adormece en nuestros brazos la mirada adormecida del cansancio que fecunda la obra inerte hecha de vida.
Espejismo encastillado al servicio de la afrenta, porque en verdad os digo, que fueron hombres -descomunales hombres- sudorosos y hormonales como aquél que protesta por la calle y desgañita furias sudorosas o se sube a un estrado virulento defendiendo infortunados o cava su tumba en cualquier fábrica sin más esperanza que calmar la maquinaria del dinero o rueda los arados con su cónyuge -beatitud de ingenuidades- y se acuesta en su misérrimo colchón de sexo sin saber para qué tantas pulsiones.
El humo de las lámparas y el olor acre de sus cuerpos sudorosos impregnó bien pronto la atmósfera de un hedor nauseabundo y asfixiante.
Después de tanta exhibición que mantenía en suspenso al país, fueron seleccionados por fin los ganadores y entre la alegría del público, silbidos y aplausos a rabiar, (Close up a los triunfadores sudorosos y despeinados, agitados, alegrados, afamados, admirados, envidiados...) les fue entregada la cantidad de sus sueños.
Por las narices de los caballos sudorosos escapaban haces de vapores, y se hundían y dilataban alternativamente sus ijares como si fuera poco todo el aire para calmar el ansia de los pulmones.
Un calor sofocante salía de la tierra calcinada, y el polvo de carbón sutil e impalpable adheríase a los rostros sudorosos de los obreros que apoyados en sus carretillas saboreaban en silencio el breve descanso que aquella maniobra le deparaba.
En cambio, algunas gruesas gotas de lluvia caliente golpeaban a intervalos en los rostros sudorosos sin atenuar por eso la fiebre de la pelea.
La respiración estertorosa silbaba al pasar por entre los dientes apretados que rechinaban de rabia cada vez que el puño del adversario alcanzaba sus rostros congestionados y sudorosos.