sudoroso

(redireccionado de sudorosa)

sudoroso, a

1. adj. Que está sudando mucho después de jugar el partido llegó a casa sudoroso. sudoso
2. Que suda con facilidad. sudoriento

sudoroso, -sa

 
adj. Que está sudando mucho.
Muy propenso a sudar.

sudoroso, -sa

(suðo'ɾoso, -sa)
abreviación
que suda mucho o es propenso a sudar pies sudorosos
Traducciones

sudoroso

sweaty

sudoroso

sudaticcio

sudoroso

ADJ sudoriento ADJ sudoso ADJsweaty
trabajo sudorosothirsty work

sudoroso-a

a. perspiring, sweaty.

sudoroso -sa

adj sweaty
Ejemplos ?
En 1512, Cromwell había contraído matrimonio con la hija de un fabricante de telas, llamada Elizabeth Wyckes (1489-1527); tuvieron un hijo, Gregory y dos hijas Anne y Grace, que murieron de "fiebre sudorosa" el mismo año que su madre.
l sudor inglés, también llamado sudor anglicus o pestis sudorosa, fue una enfermedad muy contagiosa y generalmente mortal que afectó a Inglaterra en varias oleadas durante los siglos XV y XVI, para desaparecer luego.
Leela le pone como excusa el que se dejó el tostador encendido y Fry le pregunta el motivo real de su negativa. Leela le responde que le da mucho apuro confesarlo pero que tiene el síndrome de la bota sudorosa.
El dolor torácico pleurítico también es común, éste es un dolor agudo o punzante que aparece o empeora cuando se respira hondo. Los enfermos de neumonía pueden toser sangre, sufrir dolores de cabeza o presentar una piel sudorosa y húmeda.
Que el pueblo, esa gente sudorosa y de manos sucias; que los millones de trabajadores que para ellos arrancan al suelo sus tesoros o convierten en cosas útiles las materias primas proporcionadas al hombre por la naturaleza, coman carne o coman pan, coman mucho o coman poco, ¿qué les puede importar?
Era un cobarde de pies a cabeza, y en este momento, más que en ningún otro de su vida miserable, mostraba su baja naturaleza por su desesperación y su aspecto sombrío. -Espere -me gruñó, y se secó con su mano sudorosa---.
En el primer instante la emoción paralizó la lengua del carpintero. Sus negros ojos fulguraron con inusitado brillo y su ruda y sudorosa faz se congestionó de júbilo.
--Oye... --repuso él, enjugándose la sudorosa frente. III No sé si por fatalidad innata de mi imaginación, o por vicio adquirido al oír alguno de aquellos cuentos de vieja con que tan imprudentemente se asusta a los niños en la cuna, el caso es que desde mis tiernos años no hubo cosa que me causase tanto horror y susto, ya me la figurara mentalmente, ya me la encontrase en realidad, como una mujer sola, en la calle, a las altas horas de la noche.
Y con sus ahumados anteojos de carrera que Morán solía usar en las horas de gran luz, bajó la ladera del cerro costeando el bananal y entró en el monte, gozando nerviosamente la delicia de sentir de nuevo su mano adherida al puño del machete. Caía ya la noche cuando Morán salió del bos­que, la frente sudorosa y los anteojos en la mano.
Otra vez tuvo que interrumpirse, y falto de fuerzas cerró los ojos. Uno de los familiares acercóse y le enjugó la frente sudorosa con un pañuelo de fina batista.
A veces, desde el observatorio de la ventanilla del destartalado coche veía al dueño de la casa, el tío Lorenzo Laroco, llevando la esteva o repartiendo con la azada el negro estiércol fecundador, exponiendo al sol sin recelo su calva sudorosa y su rojo y curtido cerviguillo, y admiraba, involuntariamente, aquella vejez robusta aquella alegre energía, aquella complacencia en la tarea y en la posesión de un bienestar ganado a pulso y a puño, sin defraudar a nadie, honradamente.
¡Venga el duro, o a la cárcel! Se cansó al fin de pegar, tomó un respiro, soltó al muchacho y se sentó, pasándose el revés de la mano por la frente sudorosa.