suculento

(redireccionado de suculentos)
También se encuentra en: Sinónimos.

suculento, a

(Del lat. suculentus .)
1. adj. Que es sabroso y nutritivo la comida estaba suculenta .
2. BOTÁNICA Se aplica a la planta o la hoja que es carnosa y con mucho jugo.

suculento, -ta

 
adj. Jugoso, sustancioso, muy nutritivo.

suculento, -ta

(suku'lento, -ta)
abreviación
alimento que es sustancioso y tiene buen sabor un guisado suculento
Sinónimos

suculento

, suculenta
Traducciones

suculento

smaaklik

suculento

ric

suculento

chutný

suculento

bongusta, suka

suculento

succulent

suculento

finom

suculento

smaczny

suculento

läcker, saftig, smakfull, smaklig

suculento

عصاري

suculento

肉质

suculento

肉質

suculento

ADJ (= sabroso) → tasty, rich; (= jugoso) → succulent
Ejemplos ?
Cada comida era un festín. Pocos platos, para que Zurita no se alarmase, pero suculentos y sazonados con pólvora de amor. Tula se convirtió en una Lucrecia Borgia de aperitivos eróticos.
-Desgraciadamente, reverendo padre, la dueña de la casa se apareció como enviada por el diablo, con unas magras tan delicadas, y unos pastelillos que parecían hechos por manos de ángel, y unos chicharroncitos tan suculentos, y unas oleosas verdinegras de Moquegua, y un tamalito serrano, y un sevichito de pescado chilcano con naranja agria, y una tortillita de camarones con rabanito y cebolla, y...
En uno de los más famosos y renombrados sindicatos se celebra el aniversario de la fundación del mismo entre el derroche de suculentos manjares y la exquisitez de los vinos...
Le servía trozos de carne, leche con huevo, vitaminas y por supuesto, las mejores causas de su conquista, los más variados y suculentos pastelillos importados de Francia...
Allí estaba en su centro, junto a los toneles pintados de rojo oscuro, entre las mesillas de cinc jaspeadas por las huellas redondas de los vasos, aspirando el tufillo del ajoaceite, del bacalao y las sardinas fritas que se exhibían en el mostrador tras mugriento alambrado, y bajo los suculentos pabellones que formaban, colgando de las viguetas, las ristras de morcillas rezumando aceite, los manojos de chorizos moteados por las moscas, las oscuras longanizas y los ventrudos jamones espolvoreados con rojo pimentón.
En otras mesas y bajo de toldos algunos tomaban licores de toda especie: chicha de coco, guarapo, anisado, mistela y hasta brandi y vino no muy puros; mientras que otros encontraban el ideal de sus aspiraciones en suculentos guisos, ajiacos, pavos asados y lechonas rellenas con ajos y cominos.
Don Francisco de Toledo, a quien tildaban de nepotismo, porque las mejores brevas y los bocados más suculentos de esta tierra los repartía entre sus allegados y amigos, se mordió el belfo y tragó saliva.
Sócrates.- ¿De qué le sirve, en efecto, Callicles, a un cuerpo enfermo y mal dispuesto que le presenten manjares suculentos en abundancia y las bebidas más exquisitas o cualquier otra cosa que quizá de nada le aproveche o, al contrario, más bien le perjudique?
Entraban en las casas; lle-gaban hasta unos pequeños altares que, cubier-tos con servilletas blancas, maravillosamente bordadas en la orillas, les habían ofrendado sus parientes; había veladoras de fulgurantes luces, pequeñas calaveras de dulce, adornadas de mil colores; grandes y apetitosos panes; frutas jugo-sas y frescas y vasos pequeños con agua pura, cristalina, además de suculentos manjares.
El pueblo huevón se divierte en su paseíllos por las ferias que llegan a sus colonias y se deleitan como si nada aconteciera con los sabores suculentos de sus rústicas comidas; en cambio, qué absurdo, ¿o paradójico?, los omnipotentes se encierran a puerta y lodo en sus palacetes, que para poca cosa que les sirven, y se consumen de aburrimiento, de angustia y de ansiedad.
Fuese por simpatías de vecindad, o porque las camaroneras se habían propiciado su apoyo con regalos de los mejores bagres y más suculentos camarones, lo cierto es que Veremunda era tenida y acatada por capitana del gremio.
Así, proteica y múltiple, ubicua y cambiante, resistente al influjo de los ambientes, vigorosa por los ejercicios atléticos, por el uso de suculentos manjares y licores añejos, enervada por sensuales delicias, mi personalidad se fue desarrollando y alternaron dentro de mí épocas de salvajez gozadora y ardiente y largos días de meditativo desprendimiento de las realidades tangibles y de ascética continencia.