Ejemplos ?
Agachados sobre la oveja, de un tijerazo hacen saltar el copete, la lana de la cara, y atacan con dos manos y de punta la lana tupida de las espaldas. Gracias al calor que suaviza la lana grasienta, en pocos momentos, está todo el vellón en el suelo.
Aprendió también las leyes de esos lugares y cuáles los peligros que habían de ser arrostrados en nuevas guerras. De ahí, llevando sus fatigados pasos por la opuesta senda, 120 con su guía Cumea suaviza en la conversación el esfuerzo.
Si licet exemplis in magnis parvibus uti, los hombres de la situación están ofreciendo más de un punto de semejanza con aquellos impúberes, cuyo recuerdo, al conducirme hasta la época más gloriosa de mi vida profesoral, es un fresquísimo rocío que suaviza y estira las arrugas de mis años.
-Pues digo que cuándo le va a dar al amo la manía de cortarle las orejas al convidado, se conoce en que al sentarse a la mesa toma el cuchillo, y se pone a suavizarle en la palma de la mano, como quien suaviza una navaja de afeitar, y entonces el convidado se levanta con cualquier pretexto y se aleja de la casa, con lo cual, aunque se quede sin comer, se queda con sus orejas donde Dios se las puso.
Con sus moradores habían desaparecido las bellezas, los adornos y las comodidades con que aun la más modesta existencia suaviza su domicilio, como los pájaros sus nidos con plumas y musgo.
Ya eran desiguales los puntos de la costura, ya un zapato más largo o un tacón más alto que el otro. -Espera -decía al aprendiz-; voy a enseñarte cómo se suaviza la piel.
Que hoy nuestra raza, en la que el odio impera, niega al hermano lo que da a la fiera. Nuestras ideas y pasiones copia la mujer en su alma; mas la rudeza varonil endulza y suaviza al copiarlas.
Nunca veré a mi lado esposa amante que el cetro alegre que llorando rijo, y mi desierta majestad encante: hijo o padre jamás nadie me dijo; ningún afecto mi vivir suaviza, que yo soy de mí mismo padre e hijo.
Así el esfuerzo de la colectividad, orientado hacia el mismo punto, animado de la misma intención secreta, se sistematiza con la precisión y la armonía de una obra de arte. La cortesía es el aceite que suaviza los frotamientos inevitables de la máquina social.
Éste al fin no fue tan desdichado: en medio de sus enfermedades incurables, sus dolores intensos, sus privaciones, le queda un bien: su esposa no le abandona ni le asquea; al contrario, santamente enamorada, vierte sobre las úlceras de su corazón el bálsamo de sus lágrimas, al tiempo que suaviza con benéficas unturas las dolorosas escoriaciones de sus miembros.
Una sencilla labradora, humilde, hija de oscura castellana aldea; una mujer trabajadora, honrada, cristiana, amable, cariñosa y seria, trocó mi casa en adorable idilio que no pudo soñar ningún poeta ¡Oh, cómo se suaviza el penoso trajín de las faenas cuando hay amor en casa y con él mucho pan se amasa en ella para los pobres que a su sombra viven, para los pobres que por ella bregan!
Parece, por tu gesto, que se te ha vuelto a hinchar... Pues entra presto, te daré el baño de aguas minerales que suaviza las partes naturales.