suavemente

suavemente

 
adv. m. De manera suave.
Traducciones

suavemente

sacht

suavemente

ADV [golpear, llover] → gently; [entrar] → softly; [mover, deslizar] → smoothly
Ejemplos ?
La naturaleza estaba vacía y solemnemente muda; ni un soplo de aire agitaba las hojas; el mismo regato, tan cantador y vivo, los pardillos y gorriones inquietos, dijérase que callaban y se adormían inmóviles. Allá, a lo lejos, un jirón de niebla, deshilachado suavemente por el sol, flotaba, engarzándose en los riscos de Penamoura.
La costurera, inmóvil, quizá ni escuchaba el murmullo sedoso y blando de las consoladoras frases. La señora, entonces, la cogió suavemente por un brazo, la arrinconó y le secreteó algo más personal y directo.
Tenía atada la cara con un pañuelo. Corrí suavemente la colcha sobre la sábana, me acosté en el borde de la cama, y crucé las manos bajo la nuca.
El maquinista yo sonríe negando suavemente, guiña un ojo al jefe de estación y levanta los dedos movedizos hacia las partes más altas de la atmósfera.
Y desdeñando ofertas y llorando sus pesadumbres en los brazos de su vieja, ganándose el sustento en el corralón de Los Cristos seguía Rosario, cuando una noche en que, rendida por el trabajo y acongojada por la enfermedad del Cachete, de la cual desde un principio había tenido noticia, dormitaba reclinada contra la pared sin osar hablar a su madre de lo que le dolía en el corazón, empujó suavemente la puerta de la sala el Cachiporra y sin, en aquella ocasión, solicitar el necesario permiso, colóse de rondón en ella, con el sombrero encasquetado hasta casi los ojos, las manos en los bolsillos de la cien y cien veces zurcida chaqueta y la cara triste y la expresión meditabunda.
La estufa brillaba suavemente, más de lo que pueden hacerlo la luna y el sol, con aquel brillo exclusivo de las estufas cuando tienen algo dentro.
Al enterarse, por conversaciones de sacristía, del peligro que los de su profesión corrían con Pepona, el curita sonrió y dijo suavemente, con cierta ironía delicada: -¿A qué ponderan?
-interrumpió el Capitán Veneno. -A ti nunca, mi querido Jorge (le respondió el Marqués suavemente). Te conozco demasiado para necesitar que me expliques tus actos positivos o negativos.
ierta noche aciaga, cuando, con la mente cansada, meditaba sobre varios libracos de sabiduría ancestral y asentía, adormecido, de pronto se oyó un rasguido, como si alguien muy suavemente llamara a mi portal.
Y esto diciendo, Daniel empujó suavemente a su interlocutor hacia la calle, recogió sus trebejos muy despacio y comenzó a cerrar con dobles cerrojos y aldabas la puerta de la tiendecilla.
Al contrario, si alguna cosa no quiero, me alegro de no poderla hacer; pues ¿Qué queja ni qué incomodidad hay en haber desfallecido aquello que debía acabarse? ¿Y cual salida es mejor que resbalar hacia el fin amoldándonos suavemente la naturaleza?
El hombre con suerte que se ha visto suavemente despedido por la vejez, no arrancado violentamente de la vida, sino retirado paso a paso, ¿no es cierto que ha de dar gracias a todos los dioses de haber sido conducido bien nutrido de días a aquél reposo necesario para todos, agradable al fatigado?