Ejemplos ?
Pero uno de ellos, un salvador que me enviaban los cielos, indicó a los otros el procedimiento más seguro para certificar mi estado: «Traedle un cubo de agua fresca; si no tiembla, si la bebe sosegadamente estad seguros de que está sano; si, por el contrario, la vista y el contacto del líquido le inspiran aversión y repugnancia, creed que todavía conserva tenazmente la temible rabia.» Aceptada su opinión, fueron en busca de un cubo que llenaron, en la fuente más inmediata, de cristalina agua y, recelosos, me la ofrecieron.
El anciano cura del santuario de San Clemente de Boán cenaba sosegadamente sentado a la mesa, en un rincón de su ancha cocina. La luz del triple mechero del velón señalaba las acentuadas líneas del rostro del párroco, las espesas cejas canas, el cráneo tonsurado, pero revestido aún de blancos mechones: la piel roja, sanguínea, que en robustos dobleces rebosaba el alzacuello.
-Este violín requiere cuerdas nuevas -dijo evasivamente Holmes-. En fin, métase la pistola en el bolsillo, y cuando se nos presente aquí ese pájaro, háblele sosegadamente.
Para ser poco afortunado don Venancio en lances de amores, mientras él jugaba sosegadamente al tute en la carretera, de casa del indiano salía la Mariposa, que acudiera a entregar la labor encargada por una hermana del cincuentón.
No en balde llevaba el nombre de la madre de nuestro señor QUETZALCOATL que había vivido en la legendaria TOLLAN, hacía ya tanto tiempo. Así caminaron muchos días hasta que llegados a un grande árbol, acamparon y se pusieron los AZTECAS a comer sosegadamente.
Y, descubriendo la canasta, se manifestó una bota a modo de cuero, con hasta dos arrobas de vino, y un corcho que podría caber sosegadamente y sin apremio hasta una azumbre; y, llenándole la Escalanta, se le puso en las manos a la devotísima vieja, la cual, tomándole con ambas manos y habiéndole soplado un poco de espuma, dijo: -Mucho echaste, hija Escalanta, pero Dios dará fuerzas para todo.
-Me fundo -respondió Angustias sosegadamente -en la seguridad, adquirida después, de que mi madre no tenía ningún dinero cuando cayó en cama.
El marido, apenas se vio saciado de comida, sacó del cinto un cigarro, lo picó con la uña y encendió sosegadamente el pitillo en el candil.
En vez de dormir sosegadamente, con el profundo sueño protegido de los niños felices que de día juegan al sol, aquel niño se abrasaba a medianoche en la atmósfera envenenada de un teatro, y luchaba para hacer reír a la multitud, para hacer reír a otros niños grandes en sus palcos.
Al acercarse por la banda de babor, el monitor Huáscar tiene un fatal fallo en sus máquinas que lo dejan sin propulsión y expone al blindado dentro del alcance de los cañones del baldado monitor costero peruano quienes aprovecharon la instancia para apuntar su temible artillería de 500 lb sosegadamente.
Rodríguez se hallaba escondido en Quilamuta y los españoles lo buscaban empeñosamente. San Fernando, entretanto, descansaba sosegadamente en las manos del hacendado español don Manuel López de Parga.
El personaje principal de la obra es un picador que aparece sentado sobre su esquelético caballo de lidia, el cual se muestra sin el peto de protección y con los ojos vendados, tal y como exigía el reglamento taurino de la época, pero curiosamente, es el propio picador quien no cumple con la referida reglamentación, ya que no porta la pica o lanza que da nombre a su profesión. Ambos están situados junto al burladero, mientras esperan sosegadamente la embestida del morlaco.