sortilegio


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sortilegio

1. s. m. OCULTISMO Adivinación por medio de recursos mágicos.
2. OCULTISMO Cualquier acción de carácter mágico. hechizo
3. Atracción irresistible que una persona o cosa ejerce sobre alguien. encantamienato

sortilegio

 
m. Adivinación que se hace por suertes supersticiosas.
Encantamiento.

sortilegio

(soɾti'lexjo)
sustantivo masculino
1. occultism adivinación hecha por medio de magia El brujo de la tribu predecía los sortilegios.
2. occultism hechizo, encantamiento, atracción misteriosa de algo No sé con qué sortilegio mágico ha logrado convencerlo.
Sinónimos

sortilegio

sustantivo masculino
Traducciones

sortilegio

sorcery

sortilegio

sortilegio

sortilegio

SM
1. (= hechizo) → spell, charm
2. (= hechicería) → sorcery
3. (= encanto) → charm
Ejemplos ?
La noche estaba serena. Un cielo azul, raro en Lima, ofrecía el mago sortilegio de todas sus constelaciones claras y distintas. Al llegar al puente de piedra, se detuvo un instante.
En la mitad de su carrera andaba la noche, y ya su manto tenebroso cubría en torno el soñoliento mundo; todo era oscuridad, que hasta la luna su blanca faz del cielo retirara por no ver el nefando sortilegio, y el horror y el silencio más medroso hacían el imperio de las sombras; cuando desde una puerta del palacio del Sueño un negro ensueño desprendido llegó de un vuelo adonde yo yacía.
No podía haber elegido el bandolero mejor fortaleza natural, y la leyenda habíase encargado de aislarla más, con el terror del sortilegio.
No sabía si avergonzarse o preciarse del arranque repentino. No se lo explicaba satisfactoriamente. ¿Habrá algún sortilegio en «seguirlo»?
Es esta clase se deben colocar principalmente los procesos de sortilegio, sin olvidar jamas que hasta en nuestros dias, en el año de 1750, la justicia sacerdotal del obispo Vnrtzburgo ha condenado á una religiosa, señora de calidad, al suplicio del fuego por hechicera.
Por la gran ventana abierta del taller, cercano al cuartico donde está ahora, se veía el cielo nocturno, de un azul profundo y transparente; la luz de la Luna se filtraba por allí e inundaba la penumbra de su sortilegio pacificador.
Una noche en medio del Atlántico, sentado en la popa del buque donde dormían ya los pasajeros, tranquilo, sin preocupación personal ninguna, me abandoné como lo he hecho estas mañanas a su misterioso sortilegio y a la fascinadora orgía que es para mí contemplarla.
Pensé en la Orloff, en las sábanas de raso negro sobre las cuales extiende las curvas del cuerpo ambarino perfumado de magnolia; en la tina de cristal rosado llena de agua tibia que se opaliza con los vinagres aromáticos preparados por Lubin, y al sentirme libre de sortilegio carnal, en que viví envuelto por seis meses, solté una carcajada, una carcajada vibrante y poderosa que resonó como un disparo en el silencio blanco del ventisquero; una carcajada de salvaje, después de que ha roto en mil pedazos el fetiche que lo asustaba.
De la oscuridad del aposento donde paso la noche insomne viendo desfilar un cortejo de visiones siniestras; terror de la multitud que se mueve ávida en busca de placer y de oro; terror de los paisajes alegres y claros que sonreían a las almas buenas; terror del arte que fija en posturas eternas los aspectos de la vida, como por un tenebroso sortilegio; terror de la noche oscura en que el infinito nos mira con sus millones de ojos de luz; terror de sentirme vivir, de pensar que puedo morirme, y en esas horas de terror, frases estúpidas que me suenan dentro del cerebro cansado, «¿y si hubiera Dios?...
Sólo el árabe y su esclavo que están platicando notan, y aquel fenómeno aplauden con luna alegría loca; y escuchando los cristianos su algazara escandalosa, por sortilegio lo juzgan, por brujería la toman.
en que un marido al que se ha dado un sortilegio para hacerlo impotente, no puede en conciencia destruir este sortilegio, ni aun suplicar al mago que lo destruya; y en el tiempo de los hechiceros era absolutamente indispensable exorcismar.
Y las alegres ropas, los antiguos espejos, el cristal empañado de las copas en que bebieron de los rancios vinos los amantes de entonces, y los viejos cascabeles que hoy suenan apagados y se mueren de olvido en los baúles, nos hablan de las noches de verbena, de horizontes azules en que cobija a los enamorados el sortilegio de la luna llena.