soriano

soriano, a

1. adj./ s. De Soria, provincia y ciudad españolas.
2. s. Persona natural de esta provincia y ciudad españolas.

Soriano

 
Departamento del SO de Uruguay, separado de Argentina por el río Uruguay; 8 913 km2 y 79 042 h. Cap., Mercedes.
Traducciones

soriano

soriano

soriano

Сориано

soriano

سوريانو

soriano

索里亚诺

soriano

Soriano

soriano

Soriano

soriano

Soriano

soriano

סוריאנו

soriano

소리아노

soriano

Soriano

soriano

/a (Esp)
A. ADJof/from Soria
B. SM/Fnative/inhabitant of Soria
los sorianosthe people of Soria
Ejemplos ?
Y el Alcalde de Santa Cristina, después de leer lo que leer debiera, concluyó: -Sois los hijos del buen soriano Dióscoro Cerdera.
Villa de Sto. Domingo Soriano; y abril 4 de 1811.—Miguel Estanislao Soler.—Sr. Comandante general de la expedición á la Costa Oriental.
Existía también en el pueblo una fonda. Soriano mandó llamar al fondero y, sin más ni más, lo multó en diez pesos, por haber despachado bebidas.
Una autoridad indiscutible regía la discordia. Un muchachuelo soriano, noble y puro, impetraba el perdón de una ofensa. Un viejo dislocado de los que van y vienen por las tierras, sin hallar nunca hogar digno, ventura posible, comparecía también.
Recordamos, en efecto – para sólo citar un ejemplo palmario de tal correspondencia – que allá por 1890 se encontró por la zona de Soriano que posee los nombres anteriormente apuntados, la pieza lítica conocida por “antropolito de Mercedes”, acerca de la cual se ha pronunciado un prestigioso hombre de ciencia de nuestros días, diciendo al describirla: “La cara de este antropolito tiene gran parecido con muchas esculturas del Pacífico y especialmente con ciertos ejemplares de arcilla y piedra del llamado horizonte arcaico de México y Centro América”.
Por último, las sociedades de Colonia, Flores y Soriano, se podrían caracterizar por sus modos de vida y acción afines a la de Buenos Aires y regiones circunvecinas con quien estaban más estrechamente unidas que con Montevideo en virtud de la tradición fácilmente mantenida por el frecuente tráfico de Río.
Roque Lanceote, el soriano, fue el más bravo, el más eficaz y dichoso de los que luchaban con la Fe de Cristo y por el esplendor de la República Argentina...
Y el chiquito soriano, Froilán, trazaba de este modo, en su ignorancia, la continuidad del vivir entre las dignidades aprendidas y el respeto a los deberes.
Este punto acababa de ser el teatro de escenas de violencia y de sangre, provocadas por la codicia de los nuevos caudillos de la democracia bárbara y su presencia le restituyó el orden y la seguridad de que tanto necesitaba. La vanguardia de la columna de Galain había ocupado ya a Soriano a las órdenes del Mayor D.
Teodoro de Croix tenía la costumbre de almorzar diariamente cuatro huevos frescos, pasados por agua caliente; y era sobre este punto tan delicado, que su mayordomo, Julián de Córdova y Soriano, estaba encargado de escoger y comprar él mismo los huevos todas las mañanas.
Los otros (los de Santa Fe y Buenos Aires), presumo que debieron saberlo por boca de las peonadas charrúas y mestizas de las estancias de Entre Ríos, pues para estas gentes no era sacrificio entonces cruzar el Yacanguazú (hoy Bajo Uruguay), y venirse a retozar – temporaria o definitivamente – con los indígenas de Soriano y Colonia.
Tanto llegó a fastidiar a los pulperos de la esquina del Arzobispo, esquina de Palacio, esquina de las Mantas y esquina de Judíos, que encontrándose éstos un día en Cabildo para elegir balanceador, recayó la conversación sobre el mayordomo D. Julián de Córdova y Soriano, y los susodichos pulperos acordaron no venderle más huevos.