sor Juana Inés de la Cruz

Juana Inés de la Cruz, sor

 
(1651-95) Poetisa y religiosa jerónima mexicana. Aunque su fama descanse en su producción poética, el deseo de conocimiento y su reivindicación del derecho de la mujer a la cultura, revelan rasgos tan significativos de su carácter como el propio talento literario.
Ejemplos ?
DE AGUSTÍN DE SALAZAR Y TORRES Y SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ 2 1 En 1990 la editorial Vuelta, de la ciudad de México, dio a la luz el libro titulado La segunda Celestina, en cuya portada se manifestaba por primera vez el nombre de los dos autores de la comedia: Sor Juana Inés de la Cruz y Agustín de Salazar y Torres.
Para una bibliografía sobre esta comedia ver, Guillermo Schmidhuber, Sor Juana, dramaturga: Las comedias de =falda y empeño‘ (México: Universidad de Puebla, 1996); también GS, The Three Secular Plays of Sor Juana Inés de la Cruz (Lexington: University of Kentucky Press, 1999); y GS, Cátedra de damas: Sor Juana y Elena Garro (Guadalajara: Universidad de Guadalajara, 2003).
¿Hay cosa más bella para la infancia que algunos poemas que están incluidos en la obra de Lope de Vega “Los pastores de Belén” que el autor escribió para su hijo Carlos Félix o algunos graciosos textos de Sor Juana Inés de la Cruz?
(en Enrique A. Cervantes 1949) Sor Juana Inés de la Cruz vende a su hermana, doña Josefa María de Asbaje, una esclava. 6 de junio de 1684.
(en Enrique A. Cervantes 1949) Imposición de $600 más sobre bienes y rentas del Convento de San Jerónimo, por Sor Juana Inés de la Cruz.
El pensamiento vivo de Concepción Arenal (1943) Sor Juana Inés de la Cruz (1944) Vida y obra de Quevedo (1945) Heroismo criollo: la Marina argentina en el drama español (1983).
Las atacaron Francisco de Quevedo, Lope de Vega, el conde de Salinas y Juan de Jáuregui (quien compuso un ponderado Antídoto contra las Soledades y un Ejemplar poético contra ellas, pero sin embargo acabó profesando la misma o muy semejante doctrina), entre otros muchos ingenios, pero también contó con grandes defensores y seguidores, como Francisco Fernández de Córdoba, abad de Rute, el conde de Villamediana, Gabriel Bocángel, Miguel Colodrero de Villalobos, Agustín de Salazar y, más allá del Atlántico, Juan de Espinosa Medrano, Hernando Domínguez Camargo y sor Juana Inés de la Cruz.
Así, el discurso zapatista se poblaría de citas y alusiones a escritores como León Felipe, Federico García Lorca, Paul Valéry, Miguel de Cervantes, Bertolt Brecht, Sor Juana Inés de la Cruz, Eduardo Galeano, William Shakespeare, Manuel Vázquez Montalbán, entre otros, incorporando elementos de poesía, en verso o prosa, y tomando también como base libros como el Chilam Balam o el Popol Vuh.
Este poema desató una gran polémica a causa de su oscuridad y afectación y le creó una gran legión de seguidores, los llamados poetas culteranos (Salvador Jacinto Polo de Medina, fray Hortensio Félix Paravicino, Francisco de Trillo y Figueroa, Gabriel Bocángel, el Conde de Villamediana, sor Juana Inés de la Cruz, Pedro Soto de Rojas, Miguel Colodrero de Villalobos, Anastasio Pantaleón de Ribera...) así como enemigos entre conceptistas como Francisco de Quevedo o clasicistas como Lope de Vega, Lupercio Leonardo de Argensola y Bartolomé Leonardo de Argensola.
Por ejemplo, esta es la narración correspondiente a lo ocurrido tras leerse el requerimiento en lo que sería Santiago de Chile: De hecho, el Requerimiento no dejó de ser criticado como ineficaz por algunos contemporáneos, como Fray Bartolomé de Las Casas o Gonzalo Fernández de Oviedo, éste último recordaba al respecto: Incluso sor Juana Inés de la Cruz parece hacer una parodia del Requerimiento en su obra...
uana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, más conocida como sor Juana Inés de la Cruz (San Miguel Nepantla, 12 de noviembre de 1651 - México, 17 de abril de 1695) fue una religiosa de la Orden de San Jerónimo y escritora novohispana, exponente del Siglo de Oro de la literatura en español.
Protesta de la fe y renovación de los votos religiosos que hizo, y dejó escrita con su sangre la madre Juana Inés de la Cruz monja profesa en San Gerónimo de México, es una obra de 1695 en la que Sor Juana Inés de la Cruz reafirma su fe en Cristo, en la cual insta a amarlo sobre todas las cosas e incluso derramar hasta la última gota de sangre por él.