sopor


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sopor

(Del lat. sopor.)
1. s. m. Adormecimiento o somnolencia después de comer siempre me entra un sopor... modorra
2. MEDICINA Estado intermedio entre la somnolencia y el coma.

sopor

 
m. med. Estado de sueño profundo que presentan los enfermos antes de entrar en coma.
fig.Adormecimiento, somnolencia.

sopor

(so'poɾ)
sustantivo masculino
1. adormecimiento, somnolencia el sopor de la siesta
2. medicina estado entre el sueño y la vigilia anterior al coma El sopor del accidentado se prolongó por varias horas.
Sinónimos

sopor

sustantivo masculino
Traducciones

sopor

sopore

sopor

SM
1. (Med) → drowsiness
2. (= letargo) → torpor

so·por

m. drowsiness, sleepiness.
Ejemplos ?
El que de los Inmortales que habitan las nevadas cumbres del Olimpo jura en vano vertiéndola, queda tendido sin respiración hasta que se cumple un año; y no puede acercarse a la ambrosía, el néctar ni alimento alguno, sino que yace, sin aliento y sin voz, en revestidos lechos y le cubre un horrible sopor.
El análisis histórico es también en cierto modo trabajo de laboratorio y si de sus oficinas no fluyen los olores penetrantes y agrios que caracterizan a las que manipulan con ingredientes y sustancias químicas, salen otras emanaciones que no hieren en seguida el olfato, pero a la larga son no menos insoportables porque producen sopor, cansancio y fastidio… Porque a pesar de “laboratoristas”, no se nos oculta esa verdad y tratamos – en lo posible – de contemplarla y porque carecemos además del instrumento adecuado – que quizás exista – para realizar con elementos y motivos de prosaico análisis, variaciones de oratoria atractiva y musical o severa y de aires filosóficos, renunciamos en parte a nuestra primitiva y excesiva aspiración.
Y de pronto, como quien resbala y se sume en un lago, cayó en sopor absoluto; su corazón, loco pájaro, bailó en la cavidad que lo encerraba, y su pulso saltó, cual los cabritillos que trepan por una ladera difícil.
Poco a poco, y bien fuese que el peso de la noche, que ya había pasado de la mitad, comenzara a dejarse sentir, bien que el lejano murmullo del agua, el penetrante aroma de las flores silvestres y las caricias del viento comunicasen a sus sentidos el dulce sopor en que parecía estar impregnada la Naturaleza todo, el enamorado mozo que hasta aquel punto había estado entretenido revolviendo en su mente las más halagüeñas imaginaciones, comenzó a sentir que sus ideas se elaboraban con más lentitud y sus pensamientos tomaban formas más leves e indecisas.
Aun este mundo Tan bello y tan brillante que habitamos, Es el cadáver pálido y deforme De otro mundo que fue... En tal contemplación embebecido Sorprendióme el sopor.
Entonces sumí en grato sopor la mente de Zeus, que lleva la égida, difundiéndome suave en torno suyo; y tú, que te proponías causar daño a Heracles, conseguiste que los vientos impetuosos soplaran sobre el ponto y lo llevaran a la populosa Cos, lejos de sus amigos.
Generalmente elige el veneno. Es un opio preparado, que la hace caer en un profundo sopor, durante el cual el libertino la posee por el culo.
Primitivamente le gustaba joder a una mujer en sopor y perfecciona el procedimiento haciéndola morir con una fuerte dosis de opio; la encoña durante el sueño de la muerte.
Pero el veneno había ya obrado sordamente en las entrañas del infeliz y había atacado ya sus principios vitales. Gravemente enfermo y sumido en mortal sopor arrastrose hasta su casa con penosa dificultad.
Pero el soldado, según supe más tarde, levantose de su largo sopor y apoyándose en un bastón, vapuleado y jadeante, llegó a la ciudad.
Un extraño sopor me invadió luego, me acosté en la arena, llevé mi vista hacia el sur, vi una silueta de mujer que aparecía a lo lejos, y mansamente, dulcemente, como una sonrisa, se fue borrando todo, todo, y me quedé dormido.
Perezoso, con vacilante languidez, sus ojos el sopor les cubre: se marcha, en la quietud muelle, el rábido furor de su ánimo, pero cuando, de cara áurea, el Sol con sus radiantes ojos lustró el éter blanco, los suelos duros, el mar fiero, 40 y expulsó de la noche las sombras con sus vivos corceles, entonces el Sueño, de la despierta Atis huyendo, rápido se marcha; trepidante su seno, lo recibe la diosa Pasitea.