sopero

sopero, a

1. adj. COCINA Que se usa para comer sopa plato sopero; cuchara sopera .
2. adj./ s. Que gusta de comer sopa.

sopero, -ra

 
adj.-m. Díc. del plato hondo en que se come la sopa.
Traducciones

sopero

Suppe

sopero

soupe

sopero

суп

sopero

soep

sopero

sopa

sopero

حساء

sopero

супа

sopero

sopero

sopero

polévka

sopero

suppe

sopero

מרק

sopero

スープ

sopero

soppa

sopero

ซุป

sopero

A. ADJ
1. [plato, cuchara] → soup antes de s
2. (Andes) (= curioso) → nosey, gossipy
B. SMsoup plate
Ejemplos ?
Los primero es que en ese caldo de morralla, con un sofrito de ajo, ñora y cabezas de pescado, se cuecen patatas y, tras cocerse, se sirven en plato sopero.
Por complacerla, en Guatemala le compró joyas con un valor total de cuatro mil dólares e incurrió así en deudas que contrariaron al presidente. Estrada Cabrera leyó la factura y la puso bajo el plato sopero de su hijo.
Es clásico servir el gazpacho a cada comensal en un plato hondo sopero, una versión más actualizada es ofrecerlo en un cuenco de barro porque este material mantiene mejor su frescura.
Por lo general la presentación del platillo es la misma, en un tazón o plato sopero, se pone un asiento de frijoles con caldo, arroz encima, sobre el arroz chicharrón y sobre todo esto el pico de gallo, las tortillitas pueden ir bordeando el tazón o plato sopero, o incrustadas dentro de los ingredientes, se debe servir inmediatamente después de haberlo preparado y a temperatura caliente a tibia.
Pero Calvera, que lo reconoció, había ido con sus hombres al pueblo mientras los siete estaban de camino hacia el campamento. Al llegar allí, Calvera revela que el sopero del pueblo es un traidor, pero que en realidad ha sido engañado.
Cabe destacar la participación femenina en la consecución de los objetivos de la asociación, sobre todo de aquellas mujeres que de forma altruista colaboran en los preparativos gastronómicos para el día del sopero, que es el último día de la semana cultural donde se hace una comida de hermandad a la que acude la mayor parte de la población.
Para colmo de mi angustia, llegó el arroz con leche, plantándoseme delante un plato sopero encogollado «para mí solo.»-«Y en acabándole, aquí tienes más» -añadió mi tía con una sonrisa muy cariñosa, pero que me hizo temblar, horrorizado, al ver la enorme fuente que señalaba con el dedo, colocada en el centro de la mesa.-Afortunadamente, con la idea, nada más, de echarme al coleto tanto engrudo, entráronme unos sudores, fríos como los de la muerte, levantéme tambaleándome, llegué al corral...
En cuanto a Mamerto, risueño, impasible con los ojos en el plato sopero, enfriaba su sopa de tropiezos con la naturalidad y modestia y tranquila parsimonia que eran sus rasgos característicos.