sonrosado

sonrosado, a

adj. De color rosa tiene una cara sonrosada muy graciosa.

sonrosado, -da

(sonro'saðo, -ða)
abreviación
que es de color rosado un niño con mejillas sonrosadas
Traducciones

sonrosado

pink, rosy

sonrosado

ADJrosy, pink
Ejemplos ?
Su tez de un moreno pálido, había adquirido ese tinte sonrosado que tiñe suavemente las mejillas de las mujeres, cuando viven cerca de los trópicos, en los países meridionales.
Sus ojos bellísimos estaban empañados de lágrimas, su hermoso rostro había perdido en fuerza del horrible pesar que le agobiara, ese tinte sonrosado de gracia y lozanía que tanto la embellecía en sus días de ventura, y en su lugar, lo había sustituido el blanco pálido de la perla.
Unas barbas frondosas y rubias, un semblante ancho, sonrosado, serio, se inclinaba sobre él, y el aliento del hombre del Norte se mezclaba con el suyo.
La heredera del principado, porque en él podían las hembras ser sucesoras, era una criatura bellísima, de cabellos rubios y ojos azules, frente despejada y tez blanca teñida de un ligero sonrosado.
Y al par que iluminaba el sol el reducido patio, la retorcida higuera convertida en tendedero y los encuerinos rapaces, bañaba en su luz al viejo, el cual aún resistía gallardamente las sesenta y pico de otoñadas que pesaban sobre sus hombros, y que aún no habían conseguido borrar del todo las huellas de su juventud en su rostro limpio, sonrosado y de expresión bondadosa y risueña.
Era Yanko un chicuelo, más rubio y sonrosado que la aurora, con los ojos tan puros como el cielo y el alma cual de artista soñadora.
Nosotros -testigos imparciales e invisibles de la escena- juramos solemnemente que estaba, en aquellos momentos y de aquel modo adornada, Rosarito que metía miedo de bonita, con su cuerpo esbelto y elástico y con su semblante de acharranada expresión, de mentidas y gracíosísimas facciones, de ojos enormes de pupilas, que parecían siempre aletargadas por una ráfaga de placer; y de cabellera rubia que empenachaba de oro el marfil de su rostro, sonrosado en las mejillas, en que dos hoyuelos oficiaban de irresistibles tentaciones.
El blanco y sonrosado color de su tez, los arrogantes perfiles de su cara y su espléndida juventud, unido todo a cierto aire de grandeza realzada por la modestia, que era espejo del alma, enloquecieron de amor al príncipe.
Veintisiete años con más mundo que el que descubrió Colón, color sonrosado, ojos de más preguntas y respuestas que el catecismo, nariz de escribano por lo picaresca, labios retozones, y una tabla de pecho como para asirse de ella un náufrago, tal era en compendio la muchacha.
El flamear de la lumbre tiñó de vivo sonrosado el corpezuelo desnudo, y el niño, como el Viejo, apareció todo rojo, del color de la Vida que se derrama, que vuelve fuera de las venas a su origen, a las fuerzas elementales.
Dicha literatura, que yo devoraba en las "entregas" numerosas, era la historia de José María, el Rayo de Andalucía, o las aventuras de don Jaime el Barbudo y otros perillanes más o menos auténticos y pintorescos en los cromos que los representaban de esta forma: Caballeros en potros estupendamente enjaezados, con renegridas chuletas en el sonrosado rostro, cubierta la colilla torera por un cordobés de siete reflejos y trabuco naranjero en el arzón.
Poseía el tío Amaro dos vacas, las joyas de la parroquia: amarillas, lucias, bondadosas, de anchos ojos negros, finas y apretadas pestañas y sonrosado y húmedo morro.