sonrisa

sonrisa

s. f. Acción y resultado de sonreír o sonreírse.
NOTA: También se escribe: sonriso

sonrisa

 
f. Acción de sonreír o sonreírse.
psicol. Manifestación espontánea de placer que se manifiesta exteriormente con un movimiento reflejo de los músculos que rodean los labios y los ojos.

sonrisa

(son'risa)
sustantivo femenino
gesto de la risa que se hace sin emitir su sonido y que comunica alegría o placer La invité a tomar un café y me dio por respuesta una sonrisa.
Traducciones

sonrisa

smile

sonrisa

sourire

sonrisa

sorriso

sonrisa

úsměv

sonrisa

smil

sonrisa

Lächeln

sonrisa

hymy

sonrisa

osmijeh

sonrisa

ほほ笑み

sonrisa

미소

sonrisa

glimlach

sonrisa

smil

sonrisa

uśmiech

sonrisa

sorriso

sonrisa

leende

sonrisa

รอยยิ้ม

sonrisa

nụ cười

sonrisa

微笑

sonrisa

усмивка

sonrisa

微笑

sonrisa

SFsmile
sonrisa amargawry smile
sonrisa forzadaforced smile
no perder la sonrisato keep smiling
una sonrisa de oreja a orejaan ear-to-ear grin

sonrisa

f. smile.

sonrisa

f smile
Ejemplos ?
Tendió en torno suyo una mirada de inexplicable regocijo, dejó ver en sus labios la inmortal sonrisa del triunfador, y así, transfigurado y hermoso, con el doble temblor de la muerte y del entusiasmo, pronunció las siguientes palabras, entrecortadas y solemnes como las campanadas del toque de agonía: - ¡Franceses!...
He ido afuera, cantando por dentro, con los puños cerrados de acción y una ligera sonrisa externa, como procede en todo hombre que se siente estimable ante la vasta creación que despierta.
Si uno tenía buenos pensamientos, aparecía en el espejo con una sonrisa diabólica, y el peor de todos los duendes se reía satisfecho de su astuta invención.
Y no era burlona aquella sonrisa, sino gozosa, como un deseado albor de esperanza, como el primer reflejo del tardío astro de la felicidad, que ya iba acercándose a su horizonte...
lo más pronto posible; que yo no puedo vivir ya sin usted! La joven dulcificó su mirada y comenzó a pagar a don Jorge aquel verdadero heroísmo con una sonrisa tierna y deliciosa.
¿Por qué la engañaban, a ella que era incapaz de engañar, enemiga de la falsedad y el embuste? ¿Cabía salir de casa despidiéndose con una sonrisa y una caricia para ir a pasar horas en compañía de otra mujer?
-¡Pero repito que es bajo una condición!... -se apresuró a decir el pobre hombre, conociendo que la mirada y la sonrisa de Angustias empezaban a trastornarlo y derretirlo.
«El Niño Dios me está diciendo que hice bien, muy bien...» La sonrisa volvió a sus labios, aunque sus ojos estaban anegados en un llanto que no corría.
Sus mismos gestos eran aquéllos. Su misma sonrisa confiada era la de sus labios. Era su misma enérgica figura la que se deslizaba adherida a la pantalla.
Habló el doctor en términos tan claros y rudos, no sólo por falta de arte para disfrazar sus ideas, sino porque ya había formado juicio del carácter voluntarioso y turbulento de aquella especie de niño consentido. Pero a fe que no consiguió asustarlo: antes bien le arrancó una sonrisa de incredulidad y de mofa.
El señor Curro, tras acoger con una sonrisa la exageración del Chivati, dijo con voz reposada: -Pos lo contaré yo, caballeros, pero antes de ná sa menester que sepan ustedes quién era el de la Jalapa, que fue el que mató el Pollo del Trabuco en el camino en el camino de Ardales.
El murmullo monótono del agua en el cinc lo arrullaba, y en su rumor oía distintamente, hasta arrancarle una sonrisa, el tintineo de los cubiertos que la sirvienta manejaba a toda prisa en la cocina.