sonreírse

sonreírse

(sonre'iɾse)
verbo pronominal
hacer una persona el gesto de la risa sin producir su sonido Se sonrió por lo bajo.
Traducciones
Ejemplos ?
GENARO (agitado) : ¿Contorno fácil en los carrillos?… ¿dos hoyos que al sonreírse se hacen graciosísimos?… ¿la barba con dos pequeños lunares que apenas se ven?
¡Cómo gozara, viéndola cubrirse De leve palidez, y ser más bella En su dulce terror, y sonreírse Al sostenerla mis amantes brazos...!
¡Mejor andaría el mundo, o ya habría parado hace mucho tiempo! Angustias volvió a sonreírse. -No se sonría usted, señorita; ¡que eso es burlarse de un pobre enfermo, incapacitado de huir para librarla a usted de su presencia!
y, únicamente el día de Muertos iremos juntos al cementerio, con Rosa, a visitar a doña Teresa... Angustias no pudo menos de sonreírse al oír este supremo discurso del buen Capitán.
Allá, en ese lejano país, donde todos se van quedando, y donde, al encontrarse las sombras de los que se amaron o aborrecieron aquí, deben sonreírse de lo vano de las cosas.
Filigranas de la creación, caladas y alicatadas por el buril de los gnomos o geniecillos de las cavernas subterráneas, se me figuraban todos estos minerales, y así los alababa con sumo calor, haciendo sonreírse a Federico Bruck.
E.... Y no pudo menos de sonreírse al dar este tratamiento al que fue su amigo de la infancia. -Pienso comprar aquí unas tierras -prosiguió Cosme-..., hacer una granja...
Un furioso levante formaba nubes de polvo, ardiente como lava de volcán. -El cielo puro y el día claro parecían sonreírse al dar tormentos a la tierra.
Es menester que la autoridad se convenza al mismo tiempo de la preexistencia de la cosa, y que usted la identifique con pruebas fehacientes... Señores, no hay que sonreírse...
-¡Duque, vete al diablo! -gruñó Carlos V, quien, al sonreírse, dejó ver la oscura cueva de su boca desdentada-. Cuenta..., cuéntame eso, que me parece muy curioso.
Empezó por sonreírse y concluyó haciendo vibrar el aire con sus carcajadas, devolviendo con creces las burlas y dejando a todos encantados con su buen humor.
-Allí está -contestó Sara-, con su compañero, el comparsa de la parte contraria como tú lo llamas. Sofía procuró sonreírse pero no le fue posible.