soneto

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soneto

(Del ital. sonetto.)
s. m. POESÍA Composición poética formada por catorce versos, de rima consonante, en general de once sílabas, distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos.

soneto

 
m. métr. Composición poética de catorce versos endecasílabos, distribuidos en dos cuartetos que repiten sus rimas y dos tercetos, por lo común encadenados. De origen incierto, se impuso en Italia con Petrarca y Dante. En España, no se adaptó hasta el momento de la gran innovación italianizante llevada a cabo por Boscán y Garcilaso y adquirió su plenitud en el Siglo de Oro.

soneto

(so'neto)
sustantivo masculino
literatura composición poética de catorce versos endecasílabos distribuidos en dos cuartetos y dos tercetos los sonetos de Garcilaso de la Vega
Traducciones

soneto

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十四行詩

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Ejemplos ?
262 TRADICIONES A nombre del Cabildo y de los Tribunales de la Santa Cru zada y de la Inquisicion, estampa unos sonetos que puedeii arder en una torcida.
En siete partes: 600 sonetos 12 poemas em outava rythma, silvas e sextinas canciones, odas, madrigales, sextinas y tercetos 20 églogas redondillas, glosas, cantos, décimas, novelas y epigramas "Musa nueva" con sonetos, octavas, tercetos, cantos, etc.
Nataniel sacó de los lugares más recónditos de su escritorio todo lo que había escrito, poesías, fantasías, visiones, novelas, cuentos, y todo esto se vio aumentado con toda clase de disparatados sonetos, estrofas, canciones que leía a Olimpia durante horas sin cansarse.
Ego Polibio es la firma bajo la cual se esconde un poeta que acaba de coleccionar cien picarescos sonetos, á los que llama Zanahorias y Remolachas, El librito es una panacea con- tra la tristeza, y como tal lo recomendamos á los caracteres melancólicos.
Por lo mismo que yo pequé, no quiero que otros pe- quen pintando mujeres, como dijo un poeta rancio, con barba esdrújula, boca seguidilla, nariz romance, cara redondilla, pecho hermoso en plural, ojos sonetos, y, en fin, un todo de los más perfetos.
Viejo portal de la temida escuela de mi niñez, en cuyo fondo oscuro aún mi alma al flaco preceptor recela, plaza de nuestros juegos; tosco muro del caserón, en donde la fantasma del cuento me figuro que aún de noche se esconde; iglesia adonde, niño, fui a extasiarme en las luces y en las flores, mancebo, fui a las citas del cariño, y hombre, a implorar consuelo en mis dolores; aulas donde al concurso explicaban las ciencias sus secretos, mientras que yo las páginas del curso llenaba de sonetos...
De la propensión estravagante a remedar inconsiderablemente, brotan innumerables composiciones híbridas. Al chubasco de las doloras, a la inundación de los sonetos, sigue hoi la garúa de las poesías homeopáticas y liliputienses.
Pero, ¡qué sonetos! ¡Qué madrigales! ¡Qué romances! ¡Qué estrambotes! ¡Qué enigmas amorosos! Todos ellos o la mayor parte, ya se ve, era preciso, son alabanzas, quejas, favores, celos, de mi Nise; y esta Nise, bendígala Dios, es una dama ideal, compuesta de retazos, en la cual he querido epilogar y unir cuantas perfecciones repartió en las demás la naturaleza.
De la propensión extravagante a remedar inconsiderablemente, brotan innumerables composiciones híbridas. Al chubasco de las doloras, a la inundación de los sonetos, sigue hoy la garúa de las poesías homeopáticas y liliputienses.
Sonetos tiene, como el titulado Zamamtea. que convidan á echar ima cana al aire. La idea que constituye el fondo, el jugo diremos mejor, de las zanahorias y remolachas, es en sí trivialísima ó mano seada; pero lo magistral de la ejecución, la reviste de mérito y novedad.
Esas rimas difíciles han brotado, i or entre los puntos de la pluma, con la naturalidad del arroyo. Pero no todos los sonetos son legumbres de la huerta; no todos son chiste y travesura.
Y no pienses hartarle con un pavo, porque es un sabañón, aunque un poema te recite al comer de cabo a rabo. Que aun esa gracia tiene; pues no hay flema que aguante los sonetos que te encaja entre uno y otro cangilón de crema.