sonajas

sonajas

 
com. fig. y fam.Persona sin importancia, de condición social irrelevante.
Ejemplos ?
Así los yumanos utilizan sonajas elaboradas con pequeños carapachos de tortuga, cuyas líneas representan mapas del mundo, Para los otomíes el sacudimiento de sonajas es una invocación a las nubes, y un llamado al trueno y la lluvia; los mazahuas también llaman a la lluvia con danzas, en las cuales se golpean en el piso bastones con cascabeles.
En primera instancia se encuentran las sonajas adornadas con plumas o pintadas, espejos adosados a los brazos del arpa y tiracuerdas de contornos ondulares de las guitarras.
En varias sociedades indígenas los instrumentos musicales tienen alma: los tlahuicas, del Estado de México, custodian en su iglesia un antiquísimo teponaztli, que se han llegado a fugar para unirse a s u madre, que se encuentra en Morelos; los huastecos le dan sepultura a sonajas, jaranas y demás instrumentos que se van rompiendo; y los totonacos les dan de beber aguardiente a violines y guitarra antes de usarlos.
De la gran cantidad de aspectos organólico y de uso de los instrumentos nos concentramos a referir sólo algunos casos selectos, como la practica kiliwa o paipai de afinar sus sonajas por medio de pequeños orificios.
huehuetl: tambor de pie hecho de una sola pieza de tronco. pandero jarocho: tipo de tambor de marco en forma de octágono, con sonajas de metal, por lo que también es idiófono.
Peter Gabriel - Voz principal, flauta travesera, oboe, aro de sonajas Mike Rutherford - Bajo, pedaleras, guitarra acústica de 12 cuerdas, cello, coros.
Sevilla traía loca a Gladys ya desde antes de pisarla. ¡Sevilla, la amante del Sol, la ciudad cuyo nombre suena como repiqueteo argentino de sonajas de pandereta!
Zumbaban las tablas con sonajas, los AYACACHICAUAZTLI, los CHICAHUAZTLIS Silbaban las flautas, los silbatos, las ocarinas, los caracoles marinos: TLAPITZALI, PITZALI, HUICALAPITZITLI, TECCISTLI O vibraba el arco musical: El TAHUITL, casi una mandolina.
Era esta ropa bordada alrededor con sus trenzas de oro, y sembrada toda de unas estrellas muy resplandecientes, en medio de las cuales la Luna de quince días lanzaba de sí rayos inflamados; y como quiera que esta ropa la cercaba pendiendo de toda parte y tenía la corona ligada con ella, adornada de muchas flores, manzanas y otras frutas, pero en la mano tenía otra cosa muy diversa de lo que habemos dicho; porque ella tenía en la mano derecha un pandero con sonajas de alambre...
Las unas llevaban los cabellos untados con olores y ligados en limpios y blandos trenzados; los hombres llevaban las cabezas raídas, reluciéndoles las coronas, como estrellas terrenales de gran religión, tañendo y haciendo dulce sonido con panderos y sonajas de alambre y de plata, y aun también de oro; y aquellos principales sacerdotes, que iban vestidos de aquellas vestiduras blancas hasta los pies, llevaban las alhajas e insignias de sus poderosos dioses.
En aquel solemne día, relajaba el convento su disciplina severa, y se les consentía a las sores expresar su júbilo, tocando sonajas y castañuelas, zambombas y rabeles, armando un estrépito que en otro sitio se llamaría infernal, y bailando hasta hacerse rajas delante del Belén, como habían bailado, de cierto, los pastorcillos inocentes, y como hasta saltarían de gozo los collados, porque era nacido el Redentor del mundo.
Cuando a la puerta de Elvira los zahareños llegaban, cantaba el pueblo su triunfo con vítores y algazara. Aplaudían con las manos, con panderos y sonajas, al son de los duros hierros que los otros arrastraban.