sombrar

(redireccionado de sombras)

sombrar

v. tr. Hacer una cosa sombra a otra.

sombrar


Participio Pasado: sombrado
Gerundio: sombrando

Presente Indicativo
yo sombro
tú sombras
Ud./él/ella sombra
nosotros, -as sombramos
vosotros, -as sombráis
Uds./ellos/ellas sombran
Imperfecto
yo sombraba
tú sombrabas
Ud./él/ella sombraba
nosotros, -as sombrábamos
vosotros, -as sombrabais
Uds./ellos/ellas sombraban
Futuro
yo sombraré
tú sombrarás
Ud./él/ella sombrará
nosotros, -as sombraremos
vosotros, -as sombraréis
Uds./ellos/ellas sombrarán
Pretérito
yo sombré
tú sombraste
Ud./él/ella sombró
nosotros, -as sombramos
vosotros, -as sombrasteis
Uds./ellos/ellas sombraron
Condicional
yo sombraría
tú sombrarías
Ud./él/ella sombraría
nosotros, -as sombraríamos
vosotros, -as sombraríais
Uds./ellos/ellas sombrarían
Imperfecto de Subjuntivo
yo sombrara
tú sombraras
Ud./él/ella sombrara
nosotros, -as sombráramos
vosotros, -as sombrarais
Uds./ellos/ellas sombraran
yo sombrase
tú sombrases
Ud./él/ella sombrase
nosotros, -as sombrásemos
vosotros, -as sombraseis
Uds./ellos/ellas sombrasen
Presente de Subjuntivo
yo sombre
tú sombres
Ud./él/ella sombre
nosotros, -as sombremos
vosotros, -as sombréis
Uds./ellos/ellas sombren
Futuro de Subjuntivo
yo sombrare
tú sombrares
Ud./él/ella sombrare
nosotros, -as sombráremos
vosotros, -as sombrareis
Uds./ellos/ellas sombraren
Imperativo
sombra (tú)
sombre (Ud./él/ella)
sombrad (vosotros, -as)
sombren (Uds./ellos/ellas)
Pretérito Pluscuamperfecto
yo había sombrado
tú habías sombrado
Ud./él/ella había sombrado
nosotros, -as habíamos sombrado
vosotros, -as habíais sombrado
Uds./ellos/ellas habían sombrado
Futuro Perfecto
yo habré sombrado
tú habrás sombrado
Ud./él/ella habrá sombrado
nosotros, -as habremos sombrado
vosotros, -as habréis sombrado
Uds./ellos/ellas habrán sombrado
Pretérito Perfecto
yo he sombrado
tú has sombrado
Ud./él/ella ha sombrado
nosotros, -as hemos sombrado
vosotros, -as habéis sombrado
Uds./ellos/ellas han sombrado
Condicional Anterior
yo habría sombrado
tú habrías sombrado
Ud./él/ella habría sombrado
nosotros, -as habríamos sombrado
vosotros, -as habríais sombrado
Uds./ellos/ellas habrían sombrado
Pretérito Anterior
yo hube sombrado
tú hubiste sombrado
Ud./él/ella hubo sombrado
nosotros, -as hubimos sombrado
vosotros, -as hubísteis sombrado
Uds./ellos/ellas hubieron sombrado
Pretérito Perfecto de Subjuntivo
yo haya sombrado
tú hayas sombrado
Ud./él/ella haya sombrado
nosotros, -as hayamos sombrado
vosotros, -as hayáis sombrado
Uds./ellos/ellas hayan sombrado
Pretérito Pluscuamperfecto de Subjuntivo
yo hubiera sombrado
tú hubieras sombrado
Ud./él/ella hubiera sombrado
nosotros, -as hubiéramos sombrado
vosotros, -as hubierais sombrado
Uds./ellos/ellas hubieran sombrado
Presente Continuo
yo estoy sombrando
tú estás sombrando
Ud./él/ella está sombrando
nosotros, -as estamos sombrando
vosotros, -as estáis sombrando
Uds./ellos/ellas están sombrando
Pretérito Continuo
yo estuve sombrando
tú estuviste sombrando
Ud./él/ella estuvo sombrando
nosotros, -as estuvimos sombrando
vosotros, -as estuvisteis sombrando
Uds./ellos/ellas estuvieron sombrando
Imperfecto Continuo
yo estaba sombrando
tú estabas sombrando
Ud./él/ella estaba sombrando
nosotros, -as estábamos sombrando
vosotros, -as estabais sombrando
Uds./ellos/ellas estaban sombrando
Futuro Continuo
yo estaré sombrando
tú estarás sombrando
Ud./él/ella estará sombrando
nosotros, -as estaremos sombrando
vosotros, -as estaréis sombrando
Uds./ellos/ellas estarán sombrando
Condicional Continuo
yo estaría sombrando
tú estarías sombrando
Ud./él/ella estaría sombrando
nosotros, -as estaríamos sombrando
vosotros, -as estaríais sombrando
Uds./ellos/ellas estarían sombrando
Ejemplos ?
A eso de las diez de aquella pavorosa noche, que las lúgubres circunstancias de la patria hacían mucho más siniestra, desembocó en la plaza que hoy se llamará de la Constitución un silencioso grupo de sombras, aun más negras que la obscuridad de cielo y tierra, las cuales avanzaron hacia la botica de García de Paredes, situada en un rincón próxima al Corregimiento, y cerrada completamente desde las Ánimas, o sea desde las ocho y media en punto.
— Así estuvieron coreando un buen rato hasta que apresuradas regresaron vertiginosas al espacio y las sombras volvieron a reinar.
Protegido por sus sombras salí a todo escape, y, a la luz de las estrellas, divisé mi borrico, que comía allí tranquilamente, atado a una encina.
¿O fue que al pie del saucedal frondoso, donde con él soñabas y dormías, al recio empuje de huracán furioso, rodó en las sombras el alado esposo sobre las secas hojarascas frías?
Aquellos cuadros no se presentaban por el orden que habían tenido en la realidad; lo corriente era que apareciesen los más dolorosos, pero también acudían otros de una dulce tristeza, y éstos eran los que entonces arrojaban las mayores sombras.
Con ella se compra todo y se tiene todo, fortaleza, templanza, justicia; en una palabra, la virtud no es verdadera más que unida a la sabiduría, independientemente de las voluptuosidades, tristezas, temores y todas las demás pasiones; tanto, que todas las demás virtudes sin la sabiduría y de las cuales se hace un cambio continuo, no son más que sombras de virtud, una virtud esclava del vicio, que no tiene nada verdadero ni sano.
--Adiós. Así dijimos; y después de abrazarnos tiernamente, Ramón desapareció en las sombras nocturnas. Como esperábamos, los facciosos nos atacaron al siguiente día.
La holgura antigua se ha trocado en estrechez, la energía para la lucha de la vida en laxitud, la confianza en temor, las espectativas en decepciones. El presente no es satisfactorio y el porvenir aparece entre sombras que producen la intranquilidad.
Impulsado a obrar por un impulso ciego, se abrió camino a través de las malezas que lo rodeaban hasta llegar a un terreno más abierto: a su derecha, el arroyo; a su izquierda, una suave pendiente con unos pocos árboles; arriba, las sombras cada vez más densas del crepúsculo.
Y al decirle aquello que le había subido desde el corazón a la boca, hubo un momento en que se creyó victorioso, porque oyéndolo, a Clotilde habíasele demudado el semblante y habíansele llenado los ojos de dulces e intensas claridades; pero aquello duró solamente un segundo, y aquella tarde tuvo, como tantas otras, que regresar a Málaga lleno de sombras el corazón y de sombras el pensamiento.
-rugió Mendiola al ver cómo repentinamente todos los adversarios volvían grupas y se alejaban veloces como sombras tendidos sobre las monturas y haciendo a éstas trazar caprichosos zig zag burladores de la más certera puntería.
- ¿Qué hacemos? -dijo una de las sombras en correctísimo gallego. - Nadie nos ha visto... -observó otra. - ¡Derribar la puerta! -añadió una tercera.