Ejemplos ?
En el piso bajo de la izquierda de una humilde pero graciosa y limpia casa de la calle de Preciados, calle muy estrecha y retorcida en aquel entonces y teatro de la refriega en tal momento, vivían solas, esto es, sin la compañía de hombre alguno, tres buenas y piadosas mujeres, que mucho se diferenciaban entre sí en cuanto al ser físico y estado social, puesto que éranse que se eran una señora mayor, viuda, guipuzcoana, de aspecto grave y distinguido; una hija suya, joven soltera...
Los demás escarabajos afirmaron que habían cometido la torpeza de admitir a un vagabundo en la familia; la mujer les resultaba una carga. -Que se venga a vivir conmigo como si fuese soltera -dijo la madre-, es mi hija, y como tal estará en mi casa.
Don Fernando Errázuriz la adquirió en 1817 y después de los días de su esposa perteneció a su hija doña Tadea que falleció soltera en 1863, en el incendio de la Compañía.
Pero aparte de ese romanticismo, Susiche tenía horas, días del más vulgar practicismo; cierto anhelo de atrasar relojes; me parece que en el fondo, Susiche tenía un miedo atroz de quedarse soltera.
Si obran en poder de la oficina de información, estos datos contendrán, para cada prisionero de guerra, a reserva de las disposiciones del artículo 17, el nombre, los apellidos, la graduación, el número de matrícula, el lugar y la fecha completa de nacimiento, la indicación de la Potencia de la que dependa, el nombre del padre y el apellido de soltera de la madre, el nombre y la dirección de la persona quien se deba informar, así como la dirección a la que puede dirirgirse la correspondencia para el prisionero.
Sus terrenos preferidos eran los cafés de segundo orden y todas las calles de la población, siendo de noche. Como extraordinarios, las romerías cercanas y los jaleos de las sociedades Sin nombre, Unión soltera y otras ejusdem farinae.
-Mira: ése es quien ha hecho el milagro de unirnos. De soltera le rezaba, pidiéndole un buen marido, y por segunda vez me protege, dándome mi Luis.
Paquita tuvo aquel día uno de los momentos de exaltación de que hemos hablado, y con emoción vivísima rogó a la Virgen que no la dejase soltera y sola en el mundo.
La dama, hasta entonces no conocida del Padre, le dijo que permanecía soltera y que vivía con su anciana madre viuda, a quien amaba en extremo y se esmeraba en cuidar.
El monaguillo, atiplando mucho la voz, dijo entonces: ¡Te quedarás soltera! ¡te quedarás soltera! Creyó Paquita que era el niño Jesús quien le contestaba y exclamó con enojo: ¡Ea, cállate, niño, que estoy hablando con tu madre!
Mandaba la segunda sección el belicoso Eudoro, nacido de una soltera, de la hermosa Polimela, hija de Filante; de la tal enamoróse el poderoso Argifontes al verla entre las que danzaban al son del canto en un coro de Artemis, la diosa que lleva el arco de oro y ama el bullicio de la caza: el benéfico Hermes subió en seguida al aposento de la moza, uniéronse clandestinamente y ella le dio un hijo ilustre, Eudoro, ligero en el correr y belicoso.
Disponiendo de una suma tan importante como son cien libras al año, además de lo que usted misma gana, viajará usted, sin duda, un poco y se concederá toda clase de caprichos. En mi opinión, una mujer soltera puede vivir muy decentemente con un ingreso de sesenta libras.