sollozante


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sollozante

adj. Que solloza.

sollozante

(soλo'θante)
abreviación
que solloza niño sollozante
Ejemplos ?
Y al cantar los ruiseñores tras de la verde maleza: Bendita Naturaleza, exclamaré sollozante, siempre he de ser yo tu amante porque me das entereza.
Embarcación que iluminas a las piscinas divinas: en tu irisada presencia mi humanidad se esponja y se anaranja, porque en la muda eminencia están anclados contigo el vuelo de mis gaviotas y el humo sollozante de mis flotas.
V Pero besando el umbral a de las ruinas de mi rancho... (¡cunas rotas, en el ancho, Sollozante pajonal!) no sé qué fiebre imperial me invadió de tal manera...
Algún niño lloraba con la esperanza de que su madre lo cargara en brazos; otros parecían divertirse entre el laberinto y el murmullo sollozante del local.
n la sala lijosa del burdel repugnante hay un enorme gato que duerme en la tarima, unos muebles muy sucios, un reló sollozante y un cromo de la Virgen con una cruz encima.
Cuando la infeliz yacía por tierra, convulsa y sollozante, arrimóle Longas formidable puntapié, y exclamó tartajoso: "¡Te largás...
Y el horror de que un día con la boca quemante de rencor, me dijera lo que dije a mi padre: "¿Por qué ha sido fecunda tu carne sollozante y se henchieron de néctar los pechos de mi madre?".
de los siete Pecados capitales, Verdugo lleno de remordimientos, yo haré siete Puñales Bien afilados, y, como un juglar insensible, Tomando lo más profundo de tu amor por blanco, ¡Yo los plantaré a todos en tu Corazón jadeante, En tu Corazón sollozante, en tu Corazón sangrante!
Sus ojos no eran más que dos agujeros lóbregos. Su boca descaecida, crispábase con angustia casi animal, de tanto morder, para enfrenarla, la sollozante desesperación.
Sin dejar de mirarla, se las oprimí hasta que lanzó un grito, y después, dominando mi despecho, se las besé. Ella, sollozante, dejóse caer sobre las almohadas: Yo, sin intentar consolarla, me alejé.
Me pareció que la música que llegaba a mis oídos era la voz misma del infortunado monarca, y di a aquella melodía sollozante el nombre de "el adiós del rey Moro, que Alejandro le conservó.
Después de descansar cuerpo y alma, fue hacia otro lugar llamado TEPANOAYAN, donde había un río grande y ancho, para cruzarlo se tuvo que hacer un enorme puente de piedra, como correspondía al nombre de ese sitio. Y así lo atravesó sollozante.