solariego

solariego, a

1. adj./ s. De solar o linaje antiguo y noble procede de una familia solariega.
2. adj. Que es antiguo y noble.
3. DERECHO Se aplica a los bienes rústicos que pertenecen con pleno derecho a sus dueños.
4. adj./ s. m. HISTORIA Se refiere al hombre que, en la edad media, vivía en tierra del rey, de la Iglesia o de un señor y quedaba sometido a su poder.

solariego, -ga

 
adj.-s. Relativo al solar de la antigüedad y nobleza.
Antiguo y noble.

solariego, -ga

(sola'ɾjeγo, -γa)
abreviación
que es de linaje antiguo y noble la casa solariega de los condes
Traducciones

solariego

ancestral

solariego

ADJ
1. casa solariegafamily seat, ancestral home
2. (Hist) [ascendencia] → ancient and noble; [títulos] → manorial
tierras solariegasancestral lands
Ejemplos ?
El solariego al Señor non le adura mas de una ves a querella por tuerto que le ficieron, e el de la Behetria cada ves. III. Los que prendaren en los solariegos por servicio, que les fagan, e la prenda levaren, o la coecharen, devenla pechar dobrada, e el servicio, que dende levaren, con coto.
Quando el Fijodalgo vinier a la viella, onde es devisero, deve posar en qualquier casa quisier, que de behetria sea, e mandar tomar a suos omes conducho o ropa por la viella, quanto menester ovier en las casas de behetria, mas non en casa de otro Fijodalgo, nin de suo solariego, nin de otro ome, que lo y aya, nin de realengo, nin de abadengo, si lo y ovier.
Los que prendan en la behetria, o en el abandengo, o en el solariego por servicio, que les fagan premiosamente como non deven, e la prenda levaren del logar, do la coecharen, devenla pechar dobrada, e cl servicio, que ende levaren, con coto .
Mas si el solariego ovier otra eredat de su patrimonio, e de su casamiento, o que la erede de pariente, o que la comprase antes e despues, mientras fue solariego de aquel Señor, non gelo deven vender, mas devese fincar con ello con qualquier Señor que lo compre, el solariego, o solariegos.
E si los solariegos non ouieren mueble de los deviseros, e el solariego con todo suo derecho, e lo que auia en aquel solar, non comprier, estonces deve entregar la sua eredat del suo cuerpo mesmo: e si el eredat apartada non ovier, e ouier eredat con padre, o con madre, o con ermanos, o con parientes, que espere eredat, e non fuer partido, e non se conoscier sua suerte, el Merino del Rey deve prendar aquellos credederos, a que partan aquella eredat, e la que en parte le cupier, devela vender consegeramente de las viellas faceras en rededor, e pagar aquello, que tomo demas de fuero, e derecho con coto, e con dobro, ansi como sobredicho es, e aquello que menguo, que los peños non cumprieren; e si demas y ovier, tornarselo a suo dueño.
Y para que veamos cómo parece que el uso mismo demarca la diferencia de genio y de ingenio, leamos del mismo en el informe sobre los espectáculos y diversiones públicas: «Tener un halcón y doctrinarle a lanzarse sobre las tímidas aves y traerlas a la mano, no requería más que ingenio y paciencia, y era dado al más infeliz solariego».
Hallábase Francesca en una ventana del palacio solariego, cuando entró al patio de honor la cabalgata nupcial; y una dama de su séquito, equivocada también, o sobornada quizá por el futuro esposo, señalóle a Paolo como al que iba a ser su efectivo dueño.
¿Y es justo que en una lengua tan rica como la española se emplee la misma voz para decir el ingenio de Newton y el ingenio que puede tener el más infeliz solariego?
Todo esto tenía don Silvestre; y digo mal: tenía también un pleito que le consumía la mitad de sus rentas, hubiera o no celliscas, paperas o coscojo; pues el abogado trabaja a subio, y en sus minutas no cabía más enfermedad que la polilla, la cual evitaba perfectamente renovándolas con frecuencia y poniéndolas bajo el amparo de los haberes de su defendido. Y no se vaya a creer que este agujero del bolsón patrimonial apenaba al solariego; nada de eso.
El zenzontle me lleva hasta los corredores del patio solariego en que había canarios, con el buche teñido con un verde inicial de lechuga, y las alas como onzas acabadas de troquelar.
El secretario estaba en ascuas, y lo estuvo más cuando notó que los cuellos del solariego y su cara avinatada llamaban la atención de muchas personas.
Ningund Fijodalgo, nin otro ome non deve tomar conducho en ningund solariego...