Ejemplos ?
Por entenderlo de otro modo han vivido los republicanos en un Aventino sempiterno, haciendo de una posada su casa solariega y negándose a colaborar positivamente en lo que es para nosotros substancial: la organización española.
En una de las callejas más oscuras y tortuosas de la ciudad imperial, empotrada y casi escondida entre la alta torre morisca de una antigua parroquia mozárabe y los sombríos y blasonados muros de una casa solariega, tenía hace muchos años su habitación raquítica, tenebrosa y miserable como su dueño, un judío llamado Daniel Leví.
La casa solariega en que nacieron nuestros antepasados se destruye y derrumba a través de los años; así también las instituciones de los pueblos, con la marcha ascendente del progreso, se envejecen y terminan por no corresponder a sus actuales y premiosas necesidades.
Doña Catalina pasaba cuatro meses del año en su casa solariega de San Jerónimo, y al regresar a Lima lo hacía en una litera de plata y escoltada por trescientos indios.
La casa solariega de los Aldeiros, mis antepasados, encontrábase en tal estado de vetustez, que por las rendijas del techo entraban los pájaros y veíamos amanecer perfectamente.
Y aquí debo advertir que este pleito era de abolengo e inherente al patrimonio de los Seturas, quienes le defendían como punto de honra solariega, habiéndose jurado de generación en generación, las siete que contaba de fecha, gastar hasta la última teja en la rehabilitación de un derecho que estaba tan claro como la ley de Dios.
1897 Antikrists mirakler ("Los milagros del Anticristo") Novela. 1899 En Herrgårdssägen ("Cuento de una casa solariega"). Novela.
Otras conjeturaba que podría ser un miembro de alguna familia arruinada, que vivía aislada y oscuramente en algún ángulo de su derruida casa solariega.
El mayorazgo de don Silvestre se componía de la casa solariega con portalada y escudo...
Robin, empleado) = En una antigua casa solariega denominada el Château de Belle-ville, vivía hace tiempo un gran y poderoso señor que, como patrón de la iglesia de Dore, tenía grandes privilegios.
Se ha llegado a decir que, acaso, la primera fundación de Piñas estaba simbólicamente representada por una vieja casa solariega, o casa de hacienda de señorío español, incrustada en el corazón de un bosque intocable por la mano del hombre.
Mas para crear es necesario que la nación, como el hombre, se recojan y mediten, y España ha de reconcentrar todas sus fuerzas y abandonar el campo estéril, en el que hoy combate por un imposible, con armas compradas al enemigo. Nos ocurre como al aristócrata arruinado que trata de restaurar su casa solariega hipotecándola a un usurero.