sobresaltado

(redireccionado de sobresaltada)
Traducciones

sobresaltado-a

a. frightened, startled.
Ejemplos ?
Pero cada mañana, al despertar, lo esperaba para aquel día, y escuchaba todos los ruidos, se levantaba sobresaltada, se extrañaba que no viniera; después, al ponerse el sol, más triste cada vez, deseaba estar ya en el día siguiente.
Una noche, era más de la una, la pobre niña velaba en su cuarto, cuando oyó pasos furtivos en el corredor. Salió sobresaltada y vio al joven que se dirigía a un aposento no lejano del de su madre.
Ello es que una mañana entró mi doncella azorada en mi cuarto; traía el rostro descompuesto y agitada la respiración. -¿Qué hay, Manuela? -le pregunté sobresaltada. -Señora, una gran desgracia, una atrocidad sin ejemplo.
Ahí nos refugiamos los hijos de mi tatarabuelo, todos mis viejos tíos; los hijos de sus hijos, es decir sus nietos; los hijos de los hijos de sus hijos, esto es; sus bisnietos y mis hermanos y primos que somos sus tataranietos. Mi prima mayor ya le va a dar un chozno y todos temimos que esta sobresaltada carrera le fuera a hacer daño.
Y tú, amada mía, si me es lícito aconsejarte, viéndote sobresaltada de tanto temor, guárdate de repetir nuevamente lo que acabaste de hacer.
Ahí se quedó adormecida por el abatimiento y el insomnio, cosas excesivas para su avanzada edad y su naturaleza achacosa. Despertó de súbito, sobresaltada.
Diciendo esto, y sobresaltada, metió el enamorado debajo de una artesa en que limpiaban el trigo y sentose cerca de él, y con su malicia acostumbrada, disimulando tanta maldad con su rostro sereno, preguntó a su marido qué era la causa por que venía tan presto, dejada la cena de su amigo y vecino.
Abrió sobresaltada los ojos Trini, contempló con expresión entristecida al tabernero; poco a poco fue recobrando la lucidez, y -¡Ah, que es usté, señor Curro!
La décima noche que estuvo en casa de su padre, soñó que se hallaba en el jardín del castillo, y que veía cómo la Bestia, inerte sobre la hierba, a punto de morir, la reconvenía por sus ingratitudes. Despertó sobresaltada, con los ojos llenos de lágrimas.
Porque las tinieblas existen aunque usted no lo crea. Elsa miraba sobresaltada a su esposo. El capitán, de pie, cruzados los brazos, escuchaba aburrido.
Al choque imprevisto de esta frase que caía sobre su pensamiento como una bala de plomo en una bandeja de plata, Emma, sobresaltada, levantó la cabeza para adivinar to que él quería decir; y se miraron silenciosamente, casi pasmados de verse, tan alejados estaban en su conciencia el uno del otro.
En efecto, pronunció estas palabras, de un modo especial: Según parece, tardaremos en volver a ver al señor Rodolfo. ¿Quién te lo ha dicho? dijo ella sobresaltada. ¿Quién me lo ha dicho?