sobremesa

sobremesa

1. s. f. Tiempo que se permanece alrededor de la mesa después de haber comido para reposar y charlar.
2. Cubierta de tela u otro material, que se pone sobre la mesa. tapete
3. de sobremesa loc. adj/ loc. adv. 1. Se aplica a los objetos a propósito para ser colocados sobre una mesa u otro mueble. 2. Se refiere a aquello que se hace después de haber comido: juegos de sobremesa .3. Inmediatamente después de comer y sin levantarse de la mesa.

sobremesa

 
f. Tapete que se pone sobre la mesa.
Período de tiempo posterior a la comida.
De sobremesa. loc. Díc. del objeto que sirve para colocarlo sobre una mesa u otro mueble.

sobremesa

(soβɾe'mesa)
sustantivo femenino
1. tiempo que se queda en la mesa después de finalizada la comida una sobremesa de confidencias
2. cubierta que se pone sobre la mesa sobremesa de croché
Traducciones

sobremesa

dessert

sobremesa

Desktop

sobremesa

桌面

sobremesa

桌面

sobremesa

שולחן העבודה

sobremesa

SF
1. (= después de comer) → sitting on after a meal
estar de sobremesato sit round the table after lunch/dinner
conversación de sobremesatable talk
charla de sobremesaafter-dinner speech
orador de sobremesaafter-dinner speaker
programa de sobremesa (TV) → afternoon programme
un cigarro de sobremesaan after-lunch/dinner cigar
hablaremos de eso en la sobremesawe'll talk about that after lunch/dinner
2. lámpara de sobremesatable lamp
ordenador de sobremesadesktop computer
3. (= mantel) → table cover, tablecloth
4. (= postre) → dessert
SOBREMESA
After the main meal of the day, which usually takes place at around 2 or 3 p.m., the Spanish often linger on at table drinking coffee and/or liqueurs and chatting, playing cards or watching TV before returning to work later in the afternoon. While estar de sobremesa is also occasionally applied to the period after the evening meal, it is more usually taken to mean after lunch, and the sobremesa time band used in TV programme listings applies only to between 2.00 and 5.00 p.m.
Ejemplos ?
El vino usado con moderacion es medicina para el ánimo y para el cuerpo: así pensaba el sabio Memnon, y se emborrachó. Propónenle jugar una mano de sobremesa: un juego, donde se atraviesa poco, es una inocente diversion.
Quien va en busca de montes, no se detiene a recoger las piedras del camino. Saluda el sol, y acata al monte. Estas son confidencias de sobremesa. Esas cosas se dicen al oído.
Pero eso sí: ¡chocolate del de nosotras sí no le das a ese sinvergüenza! ¡Que beba aguadulce o que se largue sin sobremesa! Y erguida, agrandada por la indignación, corre a servir el almuerzo.
Una noche de tertulia, casa de uno de los caciques de más fuste, la instaron, de sobremesa, para que contara algo de lo bueno y divertido.
Lectura tal es como amena conversación de sobremesa entre camaradas, paladeando á sorbos una taza de exquisito ca- racolillo y siguiendo las caprichosas espirales del hiuno de un riquísimo habano.
Estaba distraído, con los bra- zos apoyados en la borda, contemplando varias canoas de pes- cadores que se desprendían de la playa, cuando se me acercó el gran mariscal y me dijo:— Contador, véngase á comer con- migo. Ya de sobremesa, me dijo: — Conocí esta tarde que le rebosaba á usted la curiosidad...
Y cuando, de sobremesa, comentábase algún notición político que á mi padre regocijara, no dejaba la abuela de meter cucharada, diciendo:— Lo malo será que nos salgan un día de estos con el traquido de la Capitana.
¿Te parece bien?-propuso el CACOMIZTLE, lo cual fue aceptado de buena gana por el zorrillo, quien agregó: -Y después nos encontramos aquí nuevamente para tener una charlita de sobremesa.
Sobre la mesa y en el centro do estaba la redoma yacía "Kaiser" exánime; junto a él, decapitados y fríos, los cuerpos inertes de los tres pececillos de púrpura, el agua derramada como sangre en la sobremesa, y rodeándolo todo, el silencio helado y elocuente que sigue a toda lucha de exterminación.
¿O verme acaso desearás al lado de circundada sobremesa verde, donde, a las vueltas del ebúrneo dado, el dinero es lo menos que se pierde; y allí el alba me encuentre enajenado, sin que mi esposa ni mi hogar recuerde, y exponga al turbio mar de la Fortuna de mi hijo tierno la inocente cuna?
Los diarios venían palpitantes con una agitación política; una crisis de ésas que traen cambiado de decoración y en que se siente la voz del director de escena y se ve la maquinaria. De manera que la lectura de esos chispeantes y candentes editoriales, le había hecho alargar más que nunca la sobremesa.
que nos improvisará de lo lindo; T. nos cantará de sobremesa una rondeña con su gracia natural; y por la noche J. cantará y tocará alguna cosilla.