sobrecogido

(redireccionado de sobrecogida)
También se encuentra en: Sinónimos.
Sinónimos

sobrecogido

, sobrecogida
Ejemplos ?
La crítica extremeña se vuelve a ver sobrecogida e interesada por su obra: En noviembre de 1981 expone en la galería de arte El David (Madrid) con la serie Las Horas y los Días.
El resto de su cuerpo se quemó y las cenizas se arrojaron al Tajo. El rey y una corte totalmente sobrecogida y espantada contemplaron personalmente esta carnicería a ruegos de Sebastião de Melo.
¡tal es, cuando se acerca la partida, la fatídica imagen enlutada que descubre, de horror sobrecogida, el alma en el placer encenagada!
¿No oís, oh, amigas? Estrofa CORO: ¡Desgraciada! He oído clamores espantosos, y estoy toda sobrecogida de horror. CLITEMNESTRA: ¡Desdichada de mí!
(Premio de la Crítica Literaria 2012). La reina sobrecogida, Ediciones Isla de los Libros, Colombia, 2013. Body art, Editorial Letras Cubanas, 2014 El ojo absorto.
La artista alternativa PJ Harvey estuvo «sobrecogida» con «I Bleed» y «Tame», describiendo las composiciones de Francis como "increíbles".
Este fundido gradual, que deja a la audiencia sobrecogida, esperando escuchar más, es un muy adecuado final para la mitad de esta pieza." Glenn Gould dijo de esta variación: "Es el más severo, riguroso y bello canon...
Ella trata de cambiar de tema, acusando a Xander de estar con Anya por conveniencia, pero Xander le replica que Riley es la clase de hombre que sólo se encuentra una vez en la vida, y que tiene que decidir si realmente quiere dejarle marchar o por el contrario desea estar con él. Sobrecogida por las palabras de su amigo, Buffy corre en pos de Riley, pero es incapaz de llegar antes de evitar que Riley se marche.
Por supuesto, Ahmed la vuelve a coger. Cuando regresa a caballo con ella, ella queda sobrecogida al darse cuenta de repente que está enamorada de él.
Pues bien; la mente sana queda, a lo mejor, sobrecogida en sus lecturas o en la vida por la sensación de una absoluta superioridad — quiero decir, halla una obra, un carácter de quien los límites trascienden por todos lados la órbita de nuestra dominación comprensiva.
Su corazón fiel, la presentia una gran desgracia, y sobrecogida de tan funesta idea se arrodillara, y con las manos puestas y suplicantes, sus cabellos desordenados por la violencia del viento flotando a discreción así como su finísimo vestido más blanco que la nieve, estaba encantadora.
¡Sacerdotes, caudillos, siervos: rogad por el ultimo de los Dheli, cuya raza va a desaparecer de la tierra! La multitud, sobrecogida y llena de terror, permanece en silencio.