soberbia


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soberbia

(Del lat. superbia.)
1. s. f. Inclinación desmesurada del que se cree superior y menosprecia a los demás la soberbia de ese chico me molesta. altivez
2. Magnificencia o pompa exagerada, en especial en los edificios la soberbia de un monumento. fastuosidad sobriedad
3. Cualidad del que se irrita o encoleriza en exceso al ser contrariado. ira

soberbia

  (del l. superbÆAa)
f. Estimación excesiva de sí mismo con menosprecio de los demás.
Exceso de magnificencia o suntuosidad, esp. hablando de edificios.
Cólera e ira expresadas de manera descompuesta.

soberbia

(so'βeɾβja)
sustantivo femenino
sentimiento de superioridad que lleva a tratar con desprecio a los demás Su soberbia lo ha dejado en soledad.
Sinónimos

soberbia

sustantivo femenino
1 humos, engreimiento, orgullo, arrogancia, altivez, hinchazón, ínfulas, altanería, vanidad*, envanecimiento, fatuidad, esponjamiento, entoldamiento, desprecio*. humildad, modestia.
Entre los sentimientos de estimación excesiva de sí mismo, soberbia, engreimiento y orgullo denotan menosprecio de los demás. Arrogancia, altivez, hinchazón, ínfulas y altanería hacen pensar más bien en el porte, ademanes, palabras, con que el orgullo se manifiesta. La vanidad no supone precisamente desprecio de los demás, sino simple egolatría, sobreestimación de las prendas propias; matices de esta son envanecimiento, presunción, humos y fatuidad.
Traducciones

soberbia

Hochmut, Übermut

soberbia

superba, superbia

soberbia

SF
1. [de persona] (= orgullo) → pride; (= altanería) → haughtiness, arrogance
2. (= magnificencia) → magnificence
3. (= ira) → anger; (= malhumor) → irritable nature
Ejemplos ?
¿Por qué lloras, pues, viejo sauce? Y el sauce les habló de la soberbia del alforfón, de su orgullo y del castigo que le valió. Yo, que os cuento la historia, la oí de los gorriones.
El que sólo es noble por la virtud de sus mayores, dé gracias a que los muertos no pueden desmentir a los vivos; que, cuando cita sus agüelos, si pudieran hablar, tantos mentises oyera como agüelos blasona. Más honra tienen los difuntos que soberbia los vivos que los quieren deshonrar.
Hay algunos que llevan impacientemente el ser impelidos de los criados guedejudos que los acompañan, y tienen por afrenta el hallar dificultad en los porteros y soberbia en el que cuida de las visitas o sobrecejo en el camarero.
Entonces volverían la cara cabizbaja hacia la tierra para pedir piedad ante su nada… Pero los fatuos no saben -pobres miserables del comando- en su soberbia de larva, que nunca habrá mariposas en sus vuelos, sólo vampiros, murciélagos encandilados que no saben de la luz y de sus fuegos.
Quizás la hubiera olvidado, pero cuando pensaba que a ese hombre de ojos lechosos le había regalado dos años de matrimonio, su sensibilidad se crispaba de soberbia y frialdad.
Apenas nos soltó, los intereses de adentro, nuestros demonios interiores y la soberbia y la ambición satánica de los intereses imperiales, nos desunieron y nos desbarataron.
colón y su epopeya exigen homenaje mejor que versos míos así tan a granel: hasta Colón no alcanza la petulancia cursi, ni la pueril soberbia, ni mi senil chochez.
Ordénalo Dios así, porque si los temerarios no fueran incrédulos, difícilmente los hallara el castigo; mas, como nacen para escarmiento, sólo dan crédito a la soberbia, que, presumida, les aparta el remedio de las dudas.
Corriendo breves años, y há pocas tardes, leí en un perió- dico literario, una soberbia poesía titulada El Sermón de la Montaña, He ahí un poeta, exclamé, á media lectura, volteando la página para conocer el nombre del inspirado autor.
La compañera de Cayé, que desprovista ya de su lujoso atavío se ganaba la vida lavando la ropa a los peones, cambió un día de domicilio. Cayé la esperó dos noches, y a la tercera fue al rancho de su reemplazante, donde propinó una soberbia paliza a la muchacha.
La luna era una lámpara soberbia, colgada allá arriba en el techo infinito; una lámpara con cuyo fuego no había miedo de que se encendieran las cortinas.
Por locura te maldije, te he maltratado, blasfemé contra ti. Tú no existes. Has sido inventado por la delirante soberbia. ¡Cuánto te debo!