sitiador

(redireccionado de sitiadoras)

sitiador, a

adj./ s. Que sitia o cerca un lugar para hostigar a sus habitantes y obligarlos a rendirse.

sitiador, -ra

 
adj.-s. Que sitia (cerca).

sitiador, -ra

(sitja'ðoɾ, -ɾa)
sustantivo masculino-femenino
persona que sitia un lugar los sitiadores del castillo
Traducciones

sitiador

assediatore

sitiador

SM/Fbesieger
Ejemplos ?
El conde de Bucquoy, al mando de las fuerzas sitiadoras al este de Ostende, ante la imposibilidad de hacer lo mismo debido a la corriente del canal Geule, comenzó la construcción de un dique desde su posición hacia la ciudad, donde colocar artillería con la que batir los barcos que entraban y salían por el norte.
Las fuerzas realistas eran numéricamente superiores a las sitiadoras, pero su fidelidad a la causa de que defendían era algo dudosa.
Mas, aunque ocupas del común planeta, inaquietable mar, la mayor parte, no basta tanto imperio a contentarte, que a más aspira tu ambición inquieta: fiero desdeñas con poder diverso: el imperio partir del universo: a dominios sin límites aspiras donde te tiendas sin confín ni vallas; y a la enemiga tierra eterna mueves implacable guerra, y en derredor azotas sus murallas con tus rabiosas ondas sitiadoras; sus altos lindes sin cesar invades, y ensanchas tus estados con las vastas provincias que devoras.
Por último Suchet ordenó que el asedio de Sagunto debía continuar y dejó 6 batallones apoyando a las baterías sitiadoras, las cuales no dejarían de escupir fuego sobre el castillo saguntino.
Mientras el general Paz organizaba las tropas sitiadas, con las que impidió a largo plazo que la ciudad cayera en poder de los blancos y federales, Rivera se dirigió con algunas fuerzas al interior del país, intentando disminuir las fuerzas sitiadoras, aunque sin posibilidades reales de enfrentar a los jefes federales que recorrían el país.
Ahí estaba atrincherada una guarnición de 2.000 realistas. En cambio, las tropas sitiadoras sumaban 2.500 a 3.000 efectivos. Mientras tanto el almirante José Prudencio Padilla (1784-1828) había tomado Riohacha (12 de marzo) y Santa Marta (11 de noviembre), para luego conseguir bloquear por mar Cartagena, haciendo la defensa realista a la larga insostenible.
En 1649 una flota veneciana vence en la batalla de Focea a una armada otomana que se dirigía hacía Candía para reforzar a las tropas sitiadoras.
De la Serna se situó en Santiago de Cotagaita con el cuartel general, dejando 300 hombres en Cinti y otra fuerza en La Laguna, mientras Guillermo Marquiegui se hallaba en Livilivi con 500 milicianos chicheños (100 de los cuales formaban su escuadrón), y envió a Olañeta con 1.500 hombres desde Moraya hacia Baritú a cerrar el paso a Aráoz de Lamadrid, quien con 14 hombres se dirigió a Tarija para reunir las partidas sitiadoras y dirigirse a San Ramón de la Nueva Orán.
Participó bajo las órdenes de Mauricio de Sajonia en el asedio de Tournai, siendo nombrado Teniente General y quedándose al mando de las tropas sitiadoras cuando Mauricio tuvo que acudir contra las tropas de Gran Bretaña, Provincias Unidas, Hannover y Sacro Imperio Romano Germánico en la batalla de Fontenoy.
Los aliados vieron en la reducción de las fuerzas sitiadoras la posibilidad tanto de entablar combate con el mariscal Victor en campo abierto como de liberar Cádiz del asedio.
Encontrándose con sus fuerzas atrapadas entre dos fuegos en la Banda Oriental, con sus líneas de comunicación amenazadas e imposibilitada de enviar refuerzos, la Junta decidió contemporizar: propuso un armisticio a Elío, del cual también informó a las fuerzas sitiadoras y la población civil; todas las partes rechazaron el acuerdo.
En rápida sucesión, los territorios de Corrientes y Misiones, y los pueblos del interior de la Banda Oriental se pronunciaron a favor del federalismo propugnado por Artigas, de modo que las fuerzas sitiadoras no recibieron refuerzo alguno.