sir

sir

(Voz inglesa.)
s. m. Tratamiento honorífico empleado por los británicos.

sir

 
m. Tratamiento aplicado al caballero británico.
Traducciones

sir

sir

sir

sire
Ejemplos ?
Bueno, pues lo primero de lo que se enteró en el castillo fue de que a Sir Robert le había dado un ataque de gota del enfado, porque no había aparecido antes de las doce.
Dougal se alegró mucho de ver a Steenie y lo condujo al gran salón de roble, y allí estaba el señor sentado en completa soledad, excepto por la compañía de un mono feo y grande que era su animal favorito; era una bestia maligna que gastaba muchas bromas pesadas –difícil de complacer y fácil de enfadar–, correteaba por todo el castillo parloteando y gritando, robando y mordiendo a la gente, sobre todo cuando iba a hacer mal tiempo o iba a haber problemas de gobierno. Sir Robert lo llamaba Mayor Weir...
Sir Robert estaba sentado o mejor dicho tendido, en un gran sillón, con su magnífica bata de terciopelo y los pies sobre un taburete, porque sufría de gota y arenilla, y su rostro estaba tan pálido y descompuesto como el de Satanás.
El Mayor Weir estaba sentado frente a él, con una casaca roja de encaje y la peluca del señor en la cabeza, y juro que cuando Sir Robert se retorcía de dolor, el mono lo hacía también y formaban una pareja tan perversa cumo aterradora.
El libro de cuentas, con sus tapas negras y sus cierres de cobre, estaba frente a él; y había un librillo de canciones obscenas entre las páginas, para mantenerlo abierto en el sitio en que figuraba la evidencia de que el buen hombre de Primrose–Knowe estaba atrasado en el pago de sus rentas e impuestos. La mirada que Sir Robert dirigió a mi abuelo parecía querer helarle el corazón en el pecho.
Mis derroches de la temporada no alcanzan a mil libras: setecientas, pagadas por un cuadro de Sir Edward Burne Jones y las doscientas y pico de una cuenta del librero, cubierta ayer.
Mi profesor de griego que viene diariamente, me había hablado varias veces de su amigo Sir John Rivington, el gran médico que ha consagrado sus últimos años a la psicología experimental y a la psicofísica y cuyas obras, «Correlación de las epilepsias larvadas con la concepción pesimista de la vida», «Causas naturales de apariencias sobrenaturales» y sobre todo «La higiene moral» y «La evolución de la idea de lo Divino», lo colocan a la altura de los grandes pensadores contemporáneos, de Spencer y de Darwin, por ejemplo.
Pero apenas si habían terminado de salir de la habitación cuando Sir Robert dio un grito que conmovió los cimientos de roca del castillo.
Jefe de Estado—Reina Isabel II de Inglaterra Gobernador General--Sir James Carlisle Primer Ministro y Ministro de Relaciones Exteriores--Winston Baldwin Spencer Embajador ante los Estados Unidos y la OEA--Deborah Mae Lowell Embajador ante las Naciones Unidas--Dr.
Su padre, sir Rogerio O'Connor, fué uno de los que encabeza- ron la revolución de 1798, malogrado esfuerzo del pueblo ir- landés para romper la cadena que, hasta hoy, lo alierroja á Inglaterra.
Por ejemplo, sir Henry Maine, que fue colaborador celoso del Gobierno inglés en la destrucción violenta de las comunidades indias, nos asegura hipócritamente que todos los nobles esfuerzos del gobierno hechos con vistas a sostener esas comunidades se estrellaron contra la fuerza espontánea de las leyes económicas H.
Sir John y su padre nunca se habían llevado bien. Sir John había estudiado para abogado y luego había tenido un escaño en el último Parlamento escocés y votado a favor de la Unión, habiendo obtenido, se creía, un buen bocado de las compensaciones.