simiente

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simiente

(Del lat. sementis, siembra.)
1. s. f. BOTÁNICA Cada uno de los granos contenidos en un fruto que en condiciones adecuadas puede dar lugar a una nueva planta de la misma especie. semilla
2. BIOLOGÍA Semen, conjunto de espermatozoides y sustancias fluidas que se producen en el aparato genital masculino.

simiente

 
f. bot. Semilla.
fisiol. Semen.

simiente

(si'mjente)
sustantivo femenino
1. botánica grano contenido en los frutos que puede servir para dar una nueva planta sembrar simientes
2. cosa que es el origen de otra la simiente de la discordia
Sinónimos

simiente

sustantivo femenino
Traducciones

simiente

semente, semenza

simiente

Saatgut

simiente

semences

simiente

zaad

simiente

sementes

simiente

البذور

simiente

семена

simiente

种子

simiente

種子

simiente

frø

simiente

シード

simiente

utsäde

simiente

SFseed
Ejemplos ?
415 A los demás seres la tierra con diversas formas por sí misma los parió, después de que el viejo humor por el fuego se caldeó del sol, y el cieno y los húmedos charcos se hincharon por su hervor, y las fecundas simientes de las cosas, por el vivaz suelo nutridas, como de una madre en el seno 420 crecieron y faz alguna cobraron con el tiempo.
Metían sus padres el pico por el hueco de los barrotes e iban depositando en aquellas bocas glotonas, simientes y granos machacados, gotas de agua que aún conservaban la frescura del manantial.
Se vendía una calesa resistente, aunque le faltaba una ballesta, un joven y brioso caballo rodado de diecisiete años, simientes de nabo y rábano recién recibidas de Londres, una casa de campo con todas sus dependencias, dos cuadras para caballos y un terreno donde se podía plantar un magnífico soto de abedules o abetos...
Cual por llamamientos cíclicos, Argentina, solar de hermanos, diste por virtuales leyes hogar a todos los humanos, templos a todas las greyes, cetro a todos los soberanos que decoran sus propias frentes, que se coronan por sus manos con kohinoores y regentes tallados en sus almas propias, vertedores de cornucopias, emperadores de simientes, césares de la labor, multiplicadores de pan, más potentes que Gengis-Khan y que Nabucodonosor.
Como se partió el capitán Alonso de Monroy con sus compañeros y soldados, era tanta la desvergüenza de los indios, que no quisieron darse a sembrar sino a nos hacer la guerra; y con la posibilidad que tenían y con estos torcedores, viendo la poca posibilidad nuestra, pensaron de nos matar y costreñir a desamparar esta tierra y volvernos; y así, venían a nos matar a las puertas de nuestras casas los yanaconas y los hijos de los cristianos y a arrancarnos las sementeras; y ellos se han mantenido de unas cebolletas y simientes de yerbas y legumbres que produce la tierra de suyo...
Fothergill demuestra con bastante precisión la necesidad de los principios químicos aplicados a la agricultura y a la economía rural, y hace ver claramente, que además de la combinación de las sustancias que hay en el seno de la tierra, cuyo conocimiento e inspección pertenece a la Química, es esta de una necesidad absoluta para proporcionar los medios seguros de libertar el grano de la niebla, y destruir los reptiles y la multitud de insectos que dañan los frutos, las simientes, y las mismas plantas: así mismo prueba, que aún después de cogidos los frutos en su perfecto estado de madurez, debe el labrador aplicar los mismos principios para conservarlos y precaverlos de la corrupción.
Y las horas desnudas en momentos parecieron danzar sin inmutarse cuando el páramo del cuerpo desolado fallecía en las esperas de una brisa acumulada de paisajes que soñaban en sus cuadros de oro. Los espejos empañaron las imágenes de antiguas esperanzas en simientes distantes ya del agotado intento.
Si no encontraba frutos de esta clase, dotados de carne comestible, como las manzanas, las peras, las ciruelas, etc, podría tomar entonces, o bien frutos de los que no es comestible más que la semilla, como las nueces y las castañas, o bien legumbres que no han llegado a su completo desarrollo, a condición, en estos dos casos, de preferir aquellos vegetales que fueran más abundantes y que tuvieran más fuerza reproductiva, de no arrancar sus raíces y de no destruir sus simientes.
480 La fertilidad de esta tierra, divulgada por el ancho orbe, falsa yace: mueren los sembrados en sus primeras hierbas y ya el sol excesivo, excesiva ya la lluvia los arrebata, y las estrellas y vientos las dañan y ávidas aves las simientes arrasadas recogen; la cizaña y los tríbulos fatigan 485 las cosechas de trigo, y la inexpugnable grama.
Hubo aquel día en el que, simientes solo y esperanza de hombres, de nuestra primera madre habitábamos en el vientre: la naturaleza sus artesanas manos nos allegó y que estuvieran angustiados esos cuerpos en las vísceras escondidos de nuestra distendida madre no quiso y de esa casa nos emitió, vacías, a las auras.
Animará la virgen tierra la sangre de los finos brutos que da la pecuaria Inglaterra; irán cargados de tributos los pesados carros férreos que arrastran candentes y humeantes los aulladores elefantes de locomotoras veloces; segarán las mieses las hoces de artefactos casi vivientes; habrá montañas de simientes; como en litúrgico aparato se herirán miles de testuces en las hecatombes bovinas; y junto al bullicio del hato, semejantes a ondas marinas irán las ondas de avestruces.
CAPITULO XV De algunas estrellas a las que los gentiles pusieron los nombres de sus dioses Sino es que acaso estas estrellas sean los dioses cuyos nombres les pusieron, porque a una estrella llaman Mercurio, y asimismo a otra Marte; sin embargo, allí, esto es, en el globo celeste, está también la que llaman Júpiter, y, con todo, según éstos, el mundo es Júpiter; del mismo modo la que llaman Saturno, y, no obstante, además de ella le atribuyen otra no pequeña sustancia, es a saber: la de todas las simientes...