Ejemplos ?
En la Crónica Silense, del siglo XII, se le atribuye igualmente su construcción a Alfonso II, citando expresamente la Capilla de Santa Leocadia y una estancia sobre ella para que los fieles pudiesen adorar el Arca Santa.
Crónicas redactadas en territorio andalusí: Crónica bizantina-arábiga de 741 Crónica mozárabe (754) (también llamada Continuatio Hispana) Crónicas redactadas durante el reinado de Alfonso III: Crónica Albeldense Crónica Rotense Crónica Sebastianense La Crónica Profética Crónicas del siglo XI: Crónica de Sampiro Crónicas del siglo XII: Crónica Silense o del monje anónimo de Santo Domingo de Silos Crónica de Pelayo...
La Crónica Silense sentencia: Su cuerpo fue cubierto con el lienzo de lino que sus hijas habían tejido con sus propias manos y cuya materia prima procedía de los ingresos de la hacienda heredada de sus antepasados en Torrox, solar de su estirpe.
Así consta en la lápida de consagración y así lo atestigua el cronista de la época conocido con el nombre de Silense que fue además clérigo de San Isidoro.
La Historia Silense, escrita en los primeros años del siglo XII, dice de Ramiro I: También cita a Bardulia la Crónica Najerense (mediados del siglo XII) y la falsificación de la donación a los obispados de Lugo y Oviedo (siglos XI-XII).
En 1556, el concejo, justicia y regimiento de Rabanera pleiteó con el de Santo Domingo de Silos sobre el derecho del concejo silense a ejercer la justicia civil y criminal en Rabanera.
La Crónica Silense de Fernando I de León describe el recorrido de éste por la zona en busca de algarada y riquezas, y el Cantar de mio Cid narra el paso del Cid durante su destierro.
El 2 de abril de 1388, los abades de Silos y Arlanza llegaron a un compromiso sobre los pastos del límite entre Peñaguda y La Gallega, poblaciones a la sazón pertenecientes a los dos monasterios, en el claustro silense delante de la puerta del capítulo.
El Club Deportivo Juventud Silense es un club del municipio de Los Silos en la isla de Tenerife. Fue fundado en 1.948 y juega sus encuentros como local en el Estadio Municipal Juan Valiente de San José.
Señorío que sólo terminaría cuando el rey Fernando IV concedió a Vadocondes privilegio de villazgo con exención de la jurisdicción silense, con fecha de 30 de agosto de 1316.
La crónica Silense confirma que la actual iglesia de San Miguel de Lillo era realmente la iglesia de Santa María, hecho que queda reflejado en el ara situado en el mirador oriental del palacio.
El hecho no se menciona en la Crónica de Sampiro, ni en la Albeldense ni en la Silense, atribuida ésta última a un fraile del cercano Monasterio de Santo Domingo de Silos, ni en el libro becerro de Cardeña que agrupa las escrituras entre los años 889 al 1085, ni en los anales compostelanos, complutenses o toledanos, ni en el Chronicon Burgense, en el que en cambio sí se menciona el martirio de San Pelayo en Córdoba, ni tampoco en el Chronicon mundi de Lucas de Tuy ni en el De rebus Hispaniae de Rodrigo Jiménez de Rada de mediados del siglo XIII.