Ejemplos ?
y al unísono gritan los silbatos y por los aires, en vuelo inquietante de bocinas, surcan exclamaciones de alegría, murmurios estruendosos que se pierden entre la algarabía de claxonazos, silbatos, silbidos y matracas: —¡Feliz año nuevo!
La expectación cundió entre los caminantes. Los silbatos de los agentes de tránsito retumbaron. La circulación de vehículos se detuvo.
Caminaba alucinado, aturdido por el incesante trajín, por el rechinar de las grúas, los silbatos y las voces de los faquines descargando grandes bultos.
Después, el vigilante espoleó su cabalgadura y las llamadas de los silbatos que se hacían menos frecuentes, cesaron por completo.
¡Bella es la ciudad cuando despierta! SEIS Y por allá las fábricas aletean como gallos cantadores, sus silbatos matutinos. Las máquinas esperan que el reloj marque la hora en que cientos de manos obreras las echen a cumplir con su misión prevista.
No se aceptan bebidas alcohólicas ni cigarros dentro del terreno de juego. No se permiten tambores, bocinas, matracas, silbatos etc.
Zumbaban las tablas con sonajas, los AYACACHICAUAZTLI, los CHICAHUAZTLIS Silbaban las flautas, los silbatos, las ocarinas, los caracoles marinos: TLAPITZALI, PITZALI, HUICALAPITZITLI, TECCISTLI O vibraba el arco musical: El TAHUITL, casi una mandolina.
Desde 1518, con ocasión de la fiesta patronal, en la placita que queda ante la basílica se desarrolla una gran feria en la que se exponían mercancías diversas, entre ellas característicos silbatos de terracota.
La teoría de mi organización es que los parásitos son sensibles a una frecuencia sonora especial que permite controlarlos... Igual que los silbatos para perros, vaya.
Este mismo día, por la tarde en esta ciudad comienzan a realizarse bailes típicos de zona al grito de “¡pan Judas!” acompañados de silbatos y diversos timbres de sonido.
Una bella tradición desaparecida, era la que se daba en el Jardín de los Mártires, durante la Semana Santa se cubría con manteados y se colocaban puestos de nieves de sabores y mercaderes ambulantes vendían matracas, silbatos y "Judas" de cartón que eran quemados el Sábado de Gloria.
Spineta se acompaña con los rasguidos puntuales de su guitarra, los platillos de Pomo generando una atmósfera acuática y silbatos que simulan el canto de los pájaros.