silbatina

silbatina

s. f. Amér. Merid. Silba, rechifla prolongada contra una persona o cosa que no ha gustado.

silbatina

 
f. Silba, rechifla.

silbatina

(silβa'tina)
sustantivo femenino
chiflido prolongado de desaprobación o rechazo a algo El público rechazó la actuación con una silbatina.
Traducciones

silbatina

SF (Andes, Cono Sur) → hissing, booing
Ejemplos ?
Compruébalo el hecho de que en las noches de retreta la turba favorecía con una silbatina mayúscula a los músicos del lujoso batallón Concordia, cuerpo que, teniendo por primer jefe al virrey, poseía excelente instrumental y palmoteaba furiosamente a los malos pífanos, ramplones cornetas, peores pistones y detestables tambores de milicias.
Vemos una actitud del Partido Nacional obcecadamente cerrada a nosotros (silbatina), incapaz de comprender que no se detienen las masas de la historia y que nadie impedirá a Chile culminar plenamente su proceso revolucionario.
El presidente declaró que gobernaría de acuerdo con los principios del Partido Liberal y luego se trasladó desde el Congreso, que funcionaba en el mismo palacio de Gobiemo, a la terraza que mira a la Plaza de la Independencia. Apenas apareció en ella, hubo una silbatina que la Policía quiso reprimir pero el presidente no lo permitió.
En la calle Independencia la que hoy es José Rojas Troche se encontraba la fábrica de fideos de don Abdulio Pozo y en cuya casa vivía el torero Ascopano Garrido “Lagartijo” quién en una oportunidad colocó un par de banderillas en el anca del toro y ante la silbatina del público dijo …” todo es toro …”.
Se haría popular por su luchas en el Luna Park en el que era El malo de la película para un público que lo recibía con una silbatina atroz, que lo rechazaba por considerarlo soberbio y fanfarrón.
Como respuesta, junto con lanzar los claveles de vuelta a los futbolistas italianos en símbolo de rechazo, la multitud provocó una estruendosa silbatina y las pifias llenaron el recinto.
El peronismo comenzó a reorganizarse y a recuperar su capacidad de acción, y llegó a realizar una silbatina al vicepresidente de facto, Almirante Isaac Rojas, en ocasión de una visita de este al Hipódromo de San Isidro, que se frustró a los pocos minutos cuando aviones de la Marina de Guerra comenzaron a realizar vuelos rasantes sobre las tribunas.
En Independiente poco y nada jugó 32 partidos hizo 3 goles y terminó con la silbatina de su equipo y decidió volver por tercera vez a Atlético.
Una de las tiples, Caridad Álvarez, «casi se desmayó» debido a que escuchó silbatinas, sin embargo, el Inspector de Espectáculos de la Municipalidad explicó que no eran silbatinas, sino de silbidos de aprobación, una expresión de aclamación en Iquitos. Álvarez había experimentado un choque cultural, porque en España, una silbatina es considerada un signo de reprobación.
Ambos acostumbrados a vestir camiseta de similares características habían disputado el primer tiempo el decano con la tradicional y Rafaela con una blanca alternativa. La silbatina no se hizo esperar, el color anaranjado se parece mucho al rojo, color que identifica al clásico rival.
Siguió estudios secundarios en el colegio Rivadavia y posteriormente en la Escuela Naval Militar de Río Santiago en la promoción 74 de la cual fue expulsado en 1947 al producirse una silbatina en el cine de dicho Instituto al proyectarse un noticiero con la imagen de Eva Perón.
Desde allí envió por los 5 heridos del ataque a Chuquisaca que se habían quedado en Yamparáez y al día siguiente los indígenas le entregaron al sargento y a 11 soldados que habían huido en retirada durante del combate, a quienes Aráoz de Lamadrid castigó haciéndolos vestir de mujer y exponiéndolos a la silbatina de la división formada.