Ejemplos ?
En España el Rey era designio divino y su representación en la tierra (en el siglo XVI el concepto de la divinidad era muy diferente al actual).
Según las Leyes de Pobres, originalmente establecidas en Inglaterra en el siglo XVI, cada parroquia recaudaba una cuota a sus vecinos para la beneficencia.
La revolución burguesa de los Países Bajos en el siglo XVI inauguró el período de las revoluciones burguesas triunfantes en Europa.
Recojamos en una sola las descripciones llenas de colorido que daban al Rey sus vecinos y comisionados Regios hacia fines del siglo XVI.
Violencia acerca de los soldados en la corona de Castilla en el siglo XVI, in Guerra y sociedad en la Monarquia hispanica, Madrid, CSIC, 2006, tome II, 1024 p., pp.
El sólo nombre de Lope de Aguirrc aterroriza. Fecundísimo en crímenes y en malvados fué i ara el Perú el siglo XVI. No parece sino que España hubiera abierto las puertas de los presidios y que, escapados sus moradores, se dieron cita para estas regiones.
Descubierto en el siglo XVI el puerto de Túmbez, por los conquistadores españoles, constituyó un lugar de importancia estratégica y de codicia, por la riqueza aurífera de las arenas del río.
La pequeña burguesía, heredada del siglo XVI y que desde entonces no había cesado de aflorar bajo diversas formas y modalidades, constituye en Alemania la verdadera base social del orden vigente.
Viví unos meses con la imaginación en la Grecia de Pericles, sentí la belleza noble y sana del arte heleno con todo el entusiasmo de los veinte años y bajo esas impresiones escribí los «Poemas Paganos», de un lluvioso otoño pasado en el campo leyendo a Leopardi y a Antero de Quental, salió la serie de sonetos que llamé después «Las Almas Muertas»; en los «Días Diáfanos» cualquier lector inteligente adivina la influencia de los místicos españoles del siglo XVI...
El precio en dinero de su trabajo seguía siendo el mismo, y, sin embargo, su salario había disminuido, pues a cambio de esta cantidad de plata, obtenían ahora una cantidad menor de otras mercancías. Fue ésta una de las circunstancias que fomentaron el incremento del capital y, el auge de la burguesía en el siglo XVI.
La salita con las paredes tendidas de una sedería japonesa, amarilla como una naranja madura, y con bordados de oro y de plata hechos a mano, amueblada sobriamente con muebles que habrían satisfecho las exquisiteces del esteta más exigente; la alcoba tapizada de antiguos brocateles de iglesias, desteñidos por el tiempo; con su mobiliario auténtico del siglo XVI y el cuarto de baño, donde lucía una tina de cristal opalescente como los vidrios de Venecia, junto a las mesas de tocador, todas de cristal y de níquel, sobre la decoración pompeyana de las paredes y del piso, sugerían la idea de que algún poeta que se hubiera consagrado a las artes decorativas, un Walter Crane o un William Morris, por ejemplo, hubiera dirigido la instalación, detalle por detalle.
Tú irás a adornar el vestíbulo del hotel en París, enorme vaso etrusco que ostentas en tus bajorelieves hermosa procesión de sátiros y de ninfas, y por sobre las cabezas de carnero que forman tus asas, las orquídeas del trópico, enredarán sus tallos florecidos de níveas mariposas vegetales, salpicadas de violado y de púrpura; os cruzaréis en guerrera panoplia sobre la partesana, cincelada como una joya, vosotras, espadas árabes de policromas empuñaduras, con las tersas hojas de complicados gavilanes y retorcidas contraguardas que templaron en las aguas del Tajo los maestros toledanos del siglo XVI y las árabes moharras y peligrosas franciscas con las finas dagas damasquinadas de oro...