sietemesino


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sietemesino, a

1. adj./ s. Que nace a los siete meses de haber sido engendrado el niño está en la incubadora porque ha sido sietemesino.
2. coloquial Se aplica a la persona joven que presume de adulta.
3. adj. Que está esmirriado y raquítico.

sietemesino, -na

 
adj.-s. med. Díc. de la criatura que nace a los siete meses de engendrada, y, en general, de toda la nacida prematuramente.
fam.Díc. del joven que presume de persona mayor.
Traducciones

sietemesino

settimino

sietemesino

/a
A. ADJ [niño] → two months premature

sietemesino-a

a. born at seven months' gestation.

sietemesino -na

mf (fam) baby born at 7 months, premature newborn, preemie (fam)
Ejemplos ?
A pesar de que el niño había casi cumplido su término, lo hicieron pasar como sietemesino, y el partero accedió a falsificar el certificado hospitalario de nacimiento.
Con Alberto Casañal Shakery, Historia cómica de Zaragoza, La justicia de Almudévar, Recepción académica, Cambio de tren y El gay saber. Con Luis Isabal, El doctor Fraile Calzado (adaptación de la pieza de Wilhelm Wolters Memorias de un sietemesino.
La estructura típica formada por parasíntesis es la siguiente::Morfema liberable + Morfema liberable + Morfema no liberable. Los tres deben estar presentes en forma simultánea; por ejemplo, quinceañero, sietemesino, altisonante, etc.
Para que reinara sobre Micenas, Hera quiso adelantar su nacimiento y convenció a Ilitía de que retrasara el nacimiento de Heracles, por tanto Euristeo nació sietemesino.
Escribió dos novelas extensas: Memorias de un sietemesino y El filósofo de Cuenca, y varias novelas cortas para El Cuento Semanal, Los Contemporáneos, La Novela Mundial, La Novela de Viaje Aragonesa, El Cuento Azul, etc.
El sietemesino gran duque sobrevivió gracias a los cuidados de su tío el gran duque Sergio Aleksándrovich, quien lo mantuvo con baños calientes, paños de algodón y botellas de agua caliente en su cuna para regular su temperatura.
Nacido sietemesino y privado de los rasgos atávicos de los Patoruzek —la fuerza sobrehumana, los pulgares desmedidos, y sobre todo el vibrante grito de «¡Huija!» proferido al ver la luz—, su padre lo encierra en una cueva para preservar el honor de la familia.
A las afueras de dicho baile, discuten el Tío Jindama y la Lidia, dos populares revistas taurinas, sobre los toreros, a la vez que entran la Gomosa y el Sietemesino, alabando las virtudes del patinaje y los cuales vuelven al final escarmentados.
Tras esto aparece el juego donde despliega sus habilidades, reconociendo que pese a estar prohibido no lo cogen en ninguna parte.;Acto único Cuadro primero Introducción y polca de las Calles: «Somos las calles, somos las plazas» Vals del Caballero de Gracia: «Caballero de Gracia me llaman» Intermedio Cuadro segundo Tango de la Menegilda: «Pobre chica» Tango de Doña Virtudes: «Pobres amas» Interludio instrumental Jota de los Ratas: «Soy el rata primero» Cuadro tercero Coro de niños: «Yo de la yernocracia» Interludio instrumental Mazurca de los marineritos: «Somos los marineritos» Cuadro cuarto Polca de la Gomosa y el Sietemesino: «Somos la crem» Chotis del Elíseo: «Yo Soy el Elíseo» Cuadro quinto Final de la obra.
Una noche, en Price, al decir bon soir a un joven aristócrata, a quien llamaban Pinchagatos (Dios sabe por qué), flaco, menudo, casi ciego, pero atrevidísimo con las mujeres, Cristina, que le daba la mano con repugnancia, observó que los ojos de un espectador del paseo se fijaban, se clavaban en el sietemesino insolente.
Pero Ramón, la gallina, el enclenque sietemesino, alternando entre las tercianas y el reumatismo, tuvo energía por la primera vez de su vida, y a escondidas de su madre, se vendió, liquidó con don Pedro, y el precio de su sacrificio sirvió para pagar las rentas atrasadas y la corriente.
Mientras la niña crecía lozana y mimada en la estancia de Aceguá, el pobre sietemesino criado guacho en la del río Negro, se agrandaba poco a poco y sin vigor, como los molles en las infecundas hendiduras de la sierra.