siega

siega

1. s. f. AGRICULTURA Acción y resultado de segar pronto empezará la siega del trigo.
2. AGRICULTURA Tiempo en que se siegan las mieses.
3. AGRICULTURA Mieses segadas.
4. Interrupción violenta del desarrollo de una cosa, como un momento de la vida, una esperanza o una ilusión la siega de vidas por accidentes de tráfico es alarmante.

siega

 
f. Acción y efecto de segar las mieses.
agr. Tiempo en que se siegan.
Conjunto de mieses segadas.

siega

('sjeγa)
sustantivo femenino
1. agricultura actividad de cortar la hierba o el cereal maduro la siega del salvado
2. agricultura época del año en que se realiza esta actividad Volveré para la siega.
3. conjunto de cereal que se corta La siega se almacena en un silo.
Traducciones

siega

косене

siega

割草

siega

割草

siega

SF
1. (= acción, cosechar) → reaping, harvesting; (= segar) → mowing
2. (= época) → harvest, harvest time
Ejemplos ?
6 Ve á la hormiga, oh perezoso Mira sus caminos, y sé sabio; 7 La cual no teniendo capitán, Ni gobernador, ni señor, 8 Prepara en el verano su comida Y allega en el tiempo de la siega su mantenimiento.
22 Todavía serán todos los tiempos de la tierra; la sementera y la siega, y el frío y calor, verano é invierno, y día y noche, no cesarán.
Ahora de la casa me echarán sin honor, a mí, el gran Cadmo, el que la raza de los tebanos sembré y coseché hermosa siega, ¡Oh tú, el más querido de los hombres, aunque ya no existes, te contaré entre los más queridos, hijo mío!
14 Y aconteció, que partiendo el pueblo de sus tiendas para pasar el Jordán, y los sacerdotes delante del pueblo llevando el arca del pacto, 15 Cuando los que llevaban el arca entraron en el Jordán, así como los pies de los sacerdotes que llevaban el arca fueron mojados á la orilla del agua, (porque el Jordán suele reverter sobre todos sus bordes todo el tiempo de la siega,) 16 Las aguas que venían de arriba, se pararon como en un montón bien lejos de la ciudad de Adam, que está al lado de Sarethán; y las que descendían á la mar de los llanos, al mar Salado, se acabaron y fueron partidas; y el pueblo pasó en derecho de Jericó.
22 Y cuando segareis la mies de vuestra tierra, no acabarás de segar el rincón de tu haza, ni espigarás tu siega; para el pobre, y para el extranjero la dejarás: Yo Jehová vuestro Dios.
5 Ahora pues, no os entristezcáis, ni os pese de haberme vendido acá; que para preservación de vida me envió Dios delante de vosotros: 6 Que ya ha habido dos años de hambre en medio de la tierra, y aun quedan cinco años en que ni habrá arada ni siega.
8 Mas tomó el rey dos hijos de Rispa hija de Aja, los cuales ella había parido á Saúl, á saber, á Armoni y á Mephi-boseth; y cinco hijos de Michâl hija de Saúl, los cuales ella había parido á Adriel, hijo de Barzillai Molathita; 9 Y entrególos en manos de los Gabaonitas, y ellos los ahorcaron en el monte delante de Jehová: y murieron juntos aquellos siete, lo cuales fueron muertos en el tiempo de la siega, en los primeros días, en el principio de la siega de las cebadas.
10 Tomando luego Rispa hija de Aja un saco, tendióselo sobre un peñasco, desde el principio de la siega hasta que llovió sobre ellos agua del cielo; y no dejó á ninguna ave del cielo asentarse sobre ellos de día, ni bestias del campo de noche.
En muchos jardines de Valencia cultívanse las flores en grandes extensiones, como si fueran patatas, sin que el hortelano se sienta conmovido por su belleza, sin que se detenga a aspirarlas; cuando están en sazón, las corta lo mismo que en una siega y las envía a Madrid o a otros mercados, satisfecho de la buena cosecha, igual que si exportase vino a Francia o cebollas a Inglaterra.
Yo sigo hablando con él, y mi compañero se va a los bichos, les da cuatro de las que dan tos los novilleros y, total, que los de la siega emplean entre tos ellos veintisiete pesetas y noventa y cinco céntimos y toman las de Villadiego.
La tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga, después trigo abundante en la espiga. 4.29. Y cuando el fruto lo admite, en seguida se le mete la hoz, porque ha llegado la siega. 4.30.
35. ¿No decís vosotros: Cuatro meses más y llega la siega? Pues bien, yo os digo: Alzad vuestros ojos y ved los campos, que blanquean ya para la siega.