sideral

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sideral

(Del lat. sideralis.)
adj. ASTRONOMÍA Que tiene relación con las estrellas y, en general, con los astros. astral, estelar

sideral

 
adj. Relativo a los astros.

sideral

(siðe'ɾal)
abreviación
relacionado con las estrellas o los astros un viaje sideral
Sinónimos
Traducciones

sideral

siderisch

sideral

sideral

sideral

siderale

sideral

sidéral

sideral

恒星

sideral

恒星

sideral

ADJ
1. (Astron) (= de los astros) → astral; (= del espacio exterior) → space antes de s
2. [coste, precio] → astronomic
Ejemplos ?
Yo que temblé al oír a través latitudes el rugir de los Behemots y los Maelstroms en celo, eterno navegante de azuladas quietudes, por los muelles de Europa ahora estoy sin consuelo. Yo vi los archipiélagos siderales que el hondo y delirante cielo abren al bogador.
detén en mí tus pasos de cansancio después de tanta andanza en danzas y durmiendo en mis nidos siderales librarás las tinieblas de tu balsa Ven...
Y aun-que habían navegado tanto tiempo por la Vía Láctea, sin avistar lo guardado, el cansancio pa-recía nunca presentarse, por lo contrario, se veía que innovados entusiasmos les brotaban y que sus constantes investigaciones aumentaban el caudal de datos, pruebas, conocimientos, ob-servaciones, experiencias, que los enorgullecían y les daban mayor seguridad de los futuros excelentes resultados. Y la falange astronaval proseguía explorando los caminos siderales.
XVI De ti viene mi goce elemental, árbol florido, ventana abierta a las sendas siderales, violencia química, tangible ensoñación...
El mar envejece. Su aliento se pierde en los espacios siderales. Su agua, cristalina limpieza entregada a los cielos, le es devuelta avaramente por los ríos, turbia y sucia, cargada de todos los despojos y secreciones y deyecciones de la tierra.
Iré por los senderos siderales en búsqueda de Oriana cautivada, señora de la luz, para liberarla en éxtasis de su detractor talud y tornada emperatriz de las crecientes nebulosas, –aventura interior– llevarla en mi viaje intergaláxico venciendo los peligros ignorados –íntimos– y los conocidos –públicos– Iré por los senderos siderales, caballero espacial, jinete cósmico, hasta librar a mi Oriana que encantada se encuentra por falsedades de hechizos tras las regiones del humo...
Cupidos de los aires altaneros doblegaremos su vaivén hipócrita hasta hacerlos amar la sangre roja que transforma y avivada la flama calpulista, sembradas las chinampas espaciales, comunales, existencia verdadera, floresta de pirámides solares, caracoles en celo, movimiento incesante de naceres siderales, juntos y cercanos –Tloke Nauake– cruzados tras la cuna igualitaria, venceremos.
¡Oh cambiante edén galáxico –árbol florido– –construcción eterna– tu universo nos invade de caminos siderales y te damos nuestro cuerpo, ufanías de estrellas que nos giran...
Apenas comenzamos la lectura de este poeta, el corazón se nos pone al paso, al paso lento con que van por el zodíaco las bestias siderales; al paso germinal con que la semilla asciende so la gleba; al paso con que se hincha y se afloja en las mareas el pecho curvo del mar.
Por distinto que parezca el mundo vegetal del mundo animal, hasta el punto de haberse inventado, para explicar la presencia de tan extraños seres en nuestro planeta, la curiosa hipótesis de gérmenes siderales traídos por aerolitos o piedras del cielo, ello es que algunas relaciones ya prácticas, ya simbólicas ha descubierto la ingenuidad de los pueblos entre el hombre y los más humildes organismos de la tierra.
Las distancias siderales son enormes, pero las medimos y nos parecen razonables; lo infinito empieza detrás de las últimas nebulosas, pero no es un infinito vivo y rumoroso, preñado de gestos como la ciudad cuyas olas batían nuestra puerta, sino el pozo negro e inerte de donde el telescopio no saca nada.
Por eso nosotros criticamos los convenios del cobre, criticamos la chilenización y criticamos la nacionalización pactada, y por eso dijimos siempre, y lo confirmamos ahora, que éramos partidarios de la nacionalización integral, para que no vayan saliendo de la patria ingentes sumas, para que Chile no siga siendo un país mendicante que pide con la mano tendida unos cuantos millones de dólares mientras salen de nuestras fronteras cifras siderales que van a ir a fortalecer a los grandes imperios internacionales del cobre.