sicofanta

(redireccionado de sicofantas)

sicofanta

(Del gr. sykophantes.)
s. m. Persona que calumnia o delata a otras.
NOTA: También se escribe: sicofante
Traducciones

sicofanta

sycophante

sicofanta

Sycophant

sicofanta

Sykofant

sicofanta

Sykofant

sicofanta

SM sicofante SMsycophant
Ejemplos ?
C., con el odioso nombre de sicofantas, comprendiéndose en este concepto a todos aquellos que hacían denuncias a la ligera, sin motivo o por motivos infundados o también con vistas a una ganancia ilegal.
Por poco que se conociese a alguno de ellos como hombre tímido, enemigo de escándalo o incapaz de defenderse con su propia elocuencia, esto mismo le hacía presa de los sicofantas.
En estos casos se daba por bien pagado transigiendo en perjuicio suyo, pues estaba seguro de que no ganaría el pleito en los tribunales. Entre los ricos de Atenas cuya existencia se vio amargada por los sicofantas puede mencionarse a Nicias, a Charmidas y a Critón.
Finalmente, Critón, como se viese objeto de continuas acusaciones, siguió el consejo de Sócrates y tomó a sueldo a un individuo de esta especie, menos infame que los demás, quien, «a modo de perro de guarda que espanta a los lobos», daba caza a sus enemigos. La plaga de los sicofantas no fue especial de Atenas pues era un mal endémico de todas las democracias griegas.
De él dice Plutarco (Nic., 4): Por lo que toca a Charmidas, los sicofantas le hicieron tan insoportable la vida siendo rico, que, reducido más tarde a la pobreza, se felicitaba como de una dicha de este revés de la fortuna.
Plutarco (Timol., 37) pone en boca de Simónides estas palabras: «Es tan difícil hallar una democracia sin sicofantas, como una cogujada sin penacho.» Aristóteles (Polit., VIII) enumera varios Estados (Cos, Rodas, Heraclea, Megara, Cumas, etc.) donde las demasías de los sicofantas, al obligar a la clase rica a unirse y conspirar, provocaron la caída del gobierno popular.
La imposición de multas a los sicofantas parece que no era una sentencia pronunciada ipso iure, sino como consecuencia de un nuevo proceso que les permitía justificarse alegando la buena fe.
Por otra parte, como importaba al interés general que se persiguiesen los crímenes contra la seguridad individual y contra la riqueza del Estado, la ley había estipulado que se pudiese intentar ciertas acusaciones sin riesgo ninguno para el acusador, lo cual contribuía a aumentar la audacia y a asegurar la impunidad de los sicofantas.
Circunstancias propiciadas por la pasividad de un pueblo, remiso a acudir a la asamblea, permisivo con la actividad de los sicofantas, deslumbrados por las argucias de los leguleyos en los tribunales.
La recolección jamás se producía antes de que los sacerdotes sicofantas (reveladores del higo) anunciaran de modo oficial su madurez.
Las víctimas obligadas de los sicofantas eran los ricos, los cuales, como dice Isócrates (Adv. Euthym., 5) vivían en Atenas bajo un régimen de sospecha.
Diceópolis se opone también a los sicofantas (delatores profesionales), quienes pretenden que las denuncias sean de su exclusividad.