siciliano


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siciliano, a

1. adj. De Sicilia, isla italiana.
2. s. Persona natural de esta isla.

siciliano, -na

 
adj.-s. De Sicilia.
Traducciones

siciliano

sicilià

siciliano

Sizilianisch

siciliano

Sicilian

siciliano

sisilia

siciliano

sicilien

siciliano

siciliano

siciliano

シチリア語

siciliano

Siciliaans

siciliano

sycylijski

siciliano

siciliano

siciliano

الصقلية

siciliano

Sicilianska

siciliano

/a
A. ADJ & SM/FSicilian
B. SM (= dialecto) → Sicilian
Ejemplos ?
Télemo entre tanto, habiendo bajado hasta el siciliano Etna, 770 Télemo, el Eurímida, a quien ningún ave había engañado, al terrible Polifemo se acerca y: “Esa luz, que única en la mitad de tu frente llevas, te la arrebatará a ti”, dijo, “Ulises.” Se rio y: “Oh de los videntes el más estúpido, te engañas”, dice.
Más he aquí que tornándose de la ciudad de Argos, que riega el Inaco, y cruzando los aires en su carro la fiera esposa de Júpiter, divisa en remota lontananza, desde el siciliano promontorio de Paquino, a Eneas lleno de júbilo y toda la armada dárdana, y ve a los Troyanos construyendo sus moradas para tomar asiento en tierra y renunciar a sus naves.
Pero cayó sobre él el vigilante Rayo de Zeus, que llamas espiraba, Grandisonando al descender del nimbo, Y le hirió en las entrañas, y abrasado Por el rayo, oprimido por el trueno, Perdió las fuerzas, y cual cuerpo inútil En la tierra cayó, junto al estrecho Del siciliano mar, so las raíces Del Etna.
Cómo exponer a los azares de la negra estrella que me persigue, hace tanto tiempo, el único bien que me resta: ¡el honor! -Tendría; ¿por ventura razón el siciliano?
¡Cuántas su forma Vi dibujarse en el tendido cielo, O surgir de las ondas inclementes De nuestro mar, en moribunda tarde! ¿Era la antigua helénica sirena, Del golfo siciliano desterrada, Para amansar con dóricos cantares Al britano argonauta?
carecer de dinero para empeñar una partida, precisamente en el momento que el pájaro que te debe tan fiera revancha, te envía, aunque solapado, un insolente desafío. -¡Qué dices vive Dios! ¡El siciliano! -Oílo decir anoche a maese Andrés -mirándome por lo bajo-.
I Donde espumoso el mar siciliano El pie argenta de plata al Lilibeo, Bóveda o de las fraguas de Vulcano O tumba de los huesos de Tifeo, Pálidas señas cenizoso un llano, Cuando no del sacrílego deseo, Del duro oficio da.
No saben el señor Polifemo cómo es, cuando en esta cueva cruel se meten y a la mandíbula del Cíclope devoradora de hombres tienen la mala suerte de llegar, pero estaos callados para que sepamos de dónde llegan a la roca del Etna siciliano.
Remontando los ríos quedó en seco al fin como escoria que espuman las mareas. ¿Siciliano, turco, griego?... Nunca se averiguó más; al oírle soltar su castilla dulzona rayada por delgados zumbidos de insectos al sol, se le adivinaba esculpido por el Mediterráneo.
Largo es hablar de Alda de Sajonia, o de la insigne condesa de Celano, o de Blanca María de Catalonia, o de la hija del rey siciliano, o de la bella Lipa de Bolonia; tantas, de que, aun haciendo loor liviano, si de una en una en su virtud ahondo, será arrojarse a océano sin fondo.
Esta moneda, preciosísima por su antigüedad, me dio el abad don Martín la Farina de Madrigal, capellán de honor de su majestad, nobilísimo caballero siciliano.
Un hombre de espíritu siciliano quizá, o italiano, explicando esto por la fábula, en la que descollaba, llamaba por una alusión de nombre a esta parte del alma un tonel, a causa de su facilidad para creer y dejarse persuadir, a los insensatos profanos todavía no iniciados.