sentencia arbitral de Guadalupe

Guadalupe, sentencia arbitral de

 
hist. Decreto de Fernando el Católico en el año 1485, que determinaba la situación social y jurídica de los payeses de remensa. Establecía la redención de los seis malos usos.
Ejemplos ?
a Sentencia Arbitral de Guadalupe fue una resolución jurídica dictada en el Monasterio de Santa María de Guadalupe, Extremadura, el 21 de abril de 1486 por Fernando el Católico para liberar a los campesinos catalanes que estaban sujetos a la tierra de un señor (payeses de remensa) de sus obligaciones a cambio de un pago y para abolir los "malos usos" de los señores.
En Cataluña especialmente, los campesinos (payeses de remensa) tras la Sentencia Arbitral de Guadalupe quedarán en una situación muy favorable, a través de censos enfitéuticos que con el tiempo les hacen pagar cantidades cada vez menores por la renta de sus tierras.
Fernando II, finalmente, toma un compromiso que se plasmará en la Sentencia Arbitral de Guadalupe (1486) donde los malos usos son redimidos mediante el pago de sesenta sueldos por cortijo y los campesinos conseguirán una serie de libertades.
Revuelta de los payeses de remença de los campesinos catalanes, simultánea a la revuelta urbana denominada de la Biga y la Busca o Guerra civil catalana (1462-1472). La Guerra Remença no termina hasta la Sentencia arbitral de Guadalupe (1486).
Esta revuelta remensa consiguió que la monarquía, ahora reinando Fernando II de Aragón, hijo de Juan II, se implicara en el caso de los remensas y después de muchas negociaciones dictó, el 21 de abril de 1486, la Sentencia Arbitral de Guadalupe.
En 1479, con la subida al trono de Fernando el Católico, segundo hijo y heredero de Juan II, y rey consorte de Castilla por su matrimonio con Isabel la Católica, las tensiones sociales se redujeron, incluida la conflictividad campesina (Sentencia Arbitral de Guadalupe, 1486).
En los reinos de la Corona de Aragón, Fernando no modificó el sistema político tradicional (que dificultaba la concentración de poder en manos del rey), y puso fin en sus Estados al problema de los remensas catalanes mediante la abolición de los malos usos y la consolidación de los contratos de enfiteusis (sentencia arbitral de Guadalupe, 1486).
La sentencia arbitral de Guadalupe dada por Fernando el Católico en 1486 pone fin al problema aboliendo la adscripción al predio y los malos usos, mediante el pago de los payeses de un precio de redención.
Podemos indicar otra fuente más, extraída de la Sentencia arbitral de Guadalupe: «ni tampoco puedan los señores la primera noche quel payés prende mujer dormir con ella o en señal de senyoria».
Al final del Guerra de los Remensas, Olot vivió un periodo de relativa calma, que le permitió una cierta prosperidad con el crecimiento del comercio y de la industria, gracias a los nuevos privilegios concedidos por el abad de Ripoll y los acuerdos con los señores, a consecuencia de la sentencia arbitral de Guadalupe.
Terminadas las guerras civiles aragonesas, el problema de los remensas fue el último en solucionarse en la Sentencia arbitral de Guadalupe, 1486.
En Cataluña se solucionó el problema de los payeses de remensa con la Sentencia Arbitral de Guadalupe de 1486, que suprimió los malos usos y obligó a los campesinos a pagar nuevos impuestos.