sensual

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sensual

(Del bajo lat. sensualis.)
1. adj. De las sensaciones. sensitivo
2. Se refiere a lo que, percibido por los sentidos, causa placer lleva un perfume dulce y sensual. placentero cerebral
3. Que despierta deseo sexual movía su cuerpo de forma sensual. voluptuoso
4. Se refiere a la persona que es muy sensible a los placeres sensuales. erótico

sensual

 
adj. Sensitivo (de los sentidos).
Díc. de cada uno de los gustos y deleites de los sentidos, de las cosas que los incitan o satisfacen y de la persona aficionada a ellos.
Relativo al apetito carnal.

sensual

(sen'swal)
abreviación
1. relacionado con las sensaciones que producen los sentidos El vino produce al paladar una agradable impresión sensual.
2. relacionado con las sensaciones que producen excitación sexual No hay que dejar de experimentar ningún tipo de placer sensual.
3. que provoca este tipo de sensaciones Su mirada era provocativa y sensual.
4. persona que es aficionada a este tipo de sensaciones Era un hombre sensual y descarado.
Sinónimos

sensual

adjetivo
2 gustoso, deleitoso, sibarítico, epicúreo, voluptuoso.
Sibarítico comporta cierto refinamiento.
Traducciones

sensual

geil, sinnlich

sensual

voluptema

sensual

sensuel

sensual

smyslný

sensual

sanselig

sensual

aistillinen

sensual

senzualan

sensual

感覚に訴える

sensual

감각적인

sensual

sensuell

sensual

czuciowy

sensual

som påverkar sinnena

sensual

กระตุ้นให้เกิดความรู้สึกในทางสวยงาม

sensual

duyarlı

sensual

gây thích thú cho giác quan

sensual

чувствен

sensual

ADJsensual, sensuous

sen·su·al

a. sensual, sensuous; carnal.
Ejemplos ?
La madreselva, de fuerte y voluptuosa fragancia, enredaba vigorosa sus ramos sensuales a los pilares que sostenían el emparrado, convirtiéndolos en árboles vivaces.
Las ilusiones sensuales perdían el atractivo de su valor incondicional; al hacerse relativas, precarias, se convertían en una comedia alegre por su argumento, triste por la fatal brevedad y vanidad de sus escenas.
Pero su espíritu sólo estaba ocupado por vanidades de sociedad y por inclinaciones sensuales, egoístas y prosaicas: era lo que habían hecho de él la vida frívola, sin ideas, de instinto y rutina, de sensualidad rastrera y trivial en que desde el nacer se la había tenido metida como en una pajarera.
Con cierto horror se preguntaba Balder: —¿Pero qué vida viven estos hombres? ¿Son hipócritas o sensuales? ¿O es que existe el mundo de que ellos alardean?
Los rostros y versos de los emperadores romanos nos miran desde ese pórfido oscuro y ese jasque moteado en que les gustaba trabajar a los realistas de aquella época, y se nos ocurre pensar que en esos labios crueles y en esas mandíbulas dominantes y sensuales podían descubrir el secreto de la ruina se su Imperio glorioso.
ecoración: La sala semeja una floresta Unos faunos sensuales persiguen a una driada, Cantos de aves sinfónicas hace vibrar la orquesta.
El hombre se asoma demasiado por la baranda y en su mente se apretujan visiones que no puede olvidar. Mujeres circulan por su cerebro como aquelarre de sensuales hechiceras.
Ellas debilitan el poderío de las seducciones sensuales; ellas desarman de la mayor parte de sus terrores a las vicisitudes de la fortuna.
Aniquiladores son quienes erigen trampas para muchos y las llaman Estado: éstos suspenden encima de ellos una espada y cien apetitos sensuales.
El tercero llegaba de la Universidad de Sevilla, en la que estudiaban poco antes o por entonces los Listas, Reinosos, Blancos, Carvajales, Arjonas, Roldanes, Calatravas y González, y el digno, sabio y ejemplar maestre, gobernador que fue del arzobispado; porque bien pueden faltar a España caminos de hierro, buenas posadas, refinados y sensuales goces, pero en ninguna época le han faltado sabios ni héroes.
Y a medida que el odio crecía, y lanzaba en su interior furiosas voces, la señora X era más amable conmigo, se interesaba por mi salud, siempre precaria, tenía conmigo esas atenciones que las mujeres que han sido un poco sensuales gastan con sus hijos varones, y como una monstruosa araña iba tejiendo en redor de mi responsabilidad una fina tela de obligaciones.
Se fueron los primeros diez en formalizar la venta de las minas de Mal Paso, y al terminar el siguiente ya el Banco de Inglaterra me tenía abonadas en cuenta las cien mil libras recibidas como precio, de Morrell y Blundell, sin que esa noche, excitado por la idea de aquel dinero ganado casi sin esfuerzo, me sugirieran la imaginación ni los sentidos una sola idea de placeres que buscar ni de emociones ardientes que obtener con ese oro que podía transformarse en sensuales locuras.