sempiterno

(redireccionado de sempiternos)
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sempiterno, a

(Del lat. sempiternus.)
adj. Que no tiene fin o durará para siempre. eterno

sempiterno, -na

 
adj. Que durará siempre; con principio, pero sin fin.
Sinónimos

sempiterno

, sempiterna
Traducciones

sempiterno

altyddurend

sempiterno

سرمدي

sempiterno

безкраен

sempiterno

vièný

sempiterno

uoverskuelig

sempiterno

immerwährend

sempiterno

αιώνιος

sempiterno

senfina

sempiterno

iäinen

sempiterno

sempiternel

sempiterno

נצחי

sempiterno

örökkévaló

sempiterno

abadi

sempiterno

sempiterno

sempiterno

不滅の

sempiterno

altýddurend

sempiterno

evigvarende

sempiterno

sempiterno

sempiterno

veşnic

sempiterno

вечный

sempiterno

sonsuz

sempiterno

вічний

sempiterno

dai dẳng

sempiterno

永恒

sempiterno

ADJ (lit) → eternal (fig) → never-ending
Ejemplos ?
Pero vayamos y luego lo arreglaremos todo, si Zeus nos permite ofrecer en nuestro palacio la copa de la libertad a los celestes sempiternos dioses, por haber echado de Troya a los aqueos de hermosas grebas.
¡Quieres acostarte y gozar del amor en las cumbres del Ida, donde todo es patente! ¿Qué ocurriría si alguno de los sempiternos dioses nos viese dormidos y lo manifestara a todas las deidades?
Me infundieron voz divina para celebrar el futuro y el pasado y me encargaron alabar con himnos la estirpe de los felices Sempiternos y cantarles siempre a ellas mismas al principio y al final.
Celebrad la estirpe sagrada de los sempiternos Inmortales, los que nacieron de Gea y del estrellado Urano, los que nacieron de la tenebrosa Noche y los que crió el salobre Ponto.
Uno de los sempiternos bochincheros, Martín de Robles, dijo en pleno Cabildo: «Que venga el señor virrey, que ya le enseñaremos a tener crianza».
A don Juan le llevaban doscientos mil de a caballo con la sempiterna alegría y los sempiternos cantares del zapatero; y entrando en curiosidad de saber cómo se las campaneaba éste para ser tan feliz, una tarde atravesó la calle, subió una estrecha escalera y se plantó en la guardilla del zapatero, con objeto de averiguarlo y, si era posible, campaneárselas él como el zapatero para estar siempre alegre.
Luego, cuando termine esta terrible enfermedad al cabo de un año, otra prueba aún más dura sucede a aquélla; por nueve años está apartado de los dioses sempiternos y nunca puede asistir al Consejo ni a los banquetes durante esos nueve años; al décimo, otra vez participa en las asambleas de los Inmortales que habitan las mansiones olímpicas.
Mas cuando ya faltaba poco para que naciera la diosa Atenea de ojos glaucos, engañando astutamente su espíritu con ladinas palabras, Zeus se la tragó por indicación de Gea y del estrellado Urano. Así se lo aconsejaron ambos para que ningún otro de los dioses sempiternos tuviera la dignidad real en lugar de Zeus.
También el sol y los demás astros, no sólo confesáis en vuestros libros que son corpóreos (lo que con todos vosotros, cuantos los ven, sin duda lo confiesan), sino que con una pericia y charlatanería extraordinaria (a vuestro parecer profunda) afirmáis que estos astros son animales beatísimos, y por los cuerpos que tienen, sempiternos.
A la hija de Eetes rey vástago de Zeus, el Esónida, por decisión de los dioses sempiternos, se la llevó del palacio de Eetes al término de las amargas pruebas que en gran número le impuso un rey poderoso y soberbio, el violento, insensato y osado Pelias.
Luego, levantándose, se dispersaron por las naves, encendieron lumbre en las tiendas, tomaron la comida y ofrecieron sacrificios, quiénes a uno, quiénes a otro de los sempiternos dioses, para que los librasen de morir en la batalla.
Los demás dioses sempiternos volvieron al Olimpo, irritados unos y envanecidos otros por el triunfo; y se sentaron a la vera de Zeus, el de las sombrías nubes.